El comité de huelga decidirá esta semana si se encierra en el ayuntamiento para presionar
Los sindicatos marcharán a Madrid tras romper la negociación con el consistorio
El equipo de gobierno se niega a asumir a todos los temporales que no entren en las concesionarias

La negociación se cerró ayer por la tarde a última hora después de tres semanas de encuentros
Entraron con sol y salieron con lluvia. Llegaron de día y marcharon de noche. Se sentaron con un borrador de acuerdo y se levantaron con las manos vacías. Los sindicatos y el Ayuntamiento rompieron ayer las negociaciones de manera definitiva, después de tres semanas de encuentros y más de tres meses de conflicto. Ahora, se abre una nueva etapa de la lucha: el equipo de gobierno evaluará si mantiene las propuestas realizadas en la mesa negociadora, dado que no se han firmado, y los sindicatos realizarán una marcha a Madrid para protestar ante Rodríguez Zapatero, además de que podrían encerrarse en el consistorio. El corte del diálogo se debe a la rigidez de posturas con respecto al tratamiento de los trabajadores de los servicios a privatizar -Jardines y Obras, por ahora- que no sean asumidos por las concesionarias. Los sindicatos, en un intento de que no se perdiera empleo, exigían que fueran incorporados a la plantilla, en condición de puestos a amortizar, pero el equipo de gobierno ha descartado la opción, al valorar que una parte importante de la reducción de plazas -que se fija en una bajada de 10 millones de euros en el capítulo de personal del presupuesto del 2008- debe darse dentro de este ejercicio. El Ayuntamiento llegó a ofrecer durante la última jornada dos opciones para pulir el escollo. La primera pasaba por reubicar a la mitad de los 40 trabajadores fijos de Jardines, que se mantendrían en la plantilla municipal, en otras tareas, con lo que el porcentaje de empleados que necesitaría la concesionaria sería mayor. Este acuerdo salvaría alrededor de 70 empleos de los 116 temporales con los que contaba el servicio a final del pasado año. La segunda oferta municipal apostaba por unificar la privatización de Jardines y Obras, con el mantenimiento en plantilla municipal de los 50 fijos de ésta última. La concesión sería cubierta por los 60 obreros temporales que hay ahora, más los 21 jardineros que se mantienen prorrogados hasta que se externalice el área. El resultado sería la salvación de todo el servicio de Obras y la pérdida de los 95 empleos de Jardines a los que no se prolongó el contrato el 31 de diciembre. Negada la mayor en ambos casos, en un segundo plano quedó el planteamiento hecho para la semiprivatización del Matadero, donde no se perdería un solo empleo con el paso de todos los temporales a la sociedad mixta, donde también se encuadrarían una decena de 29 fijos, lo que dejaría en la plantilla del Ayuntamiento al resto. Los demás aspectos del borrador redactado por los sindicatos y enmendado por el equipo de gobierno de la administración municipal no entraron ni en debate, abandonadas las partes a sus enroques. «A ver qué hacen ahora», se preguntaba al salir de la reunión el representante de CC.OO., Ramón Cármenes, con la vista en el camino que aparece por delante.