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Prudencia frente a la crisis
Caja España dota con carácter voluntario 65 millones de euros adicionales para afrontar la desaceleración económica
Caja España mantiene su política de prudencia ante la incertidumbre del escenario económico, que ya anunció al presentar los resultados del año pasado; y ayer dio a conocer una nueva dotación de provisiones de 65 millones de euros adicionales. Dotación que realiza con carácter voluntario, con el objetivo de «cubrir posibles efectos adversos derivados de la desaceleración económica»; ante los que la caja cuenta con «elevados niveles de solvencia y liquidez». La entidad financiera con sede en León se prepara para «afrontar un periodo de desaceleración económica global y de incertidumbre en el mercado hipotecario», y en los datos del primer trimestre del año registra un crecimiento de la inversión cercano al 10%, «en línea con los presupuestos del 2008». El crecimiento del beneficio neto en los primeros tres meses del ejercicio, después de realizar la citada dotación, se sitúa en algo más del 5%. Respecto a los resultados del 2007, que fueron aprobados ayer por la asamblea general, reflejan un beneficio neto de 148,3 millones de euros, un 42,3% más que el año anterior. A lo largo del pasado ejercicio el volumen de negocio de Caja España creció un 11,8%, hasta los casi 38.691 millones de euros; mientras que los recursos propios computables alcanzaron los 1.793 millones, «lo que representa un exceso de capitalización del 39,32% sobre el mínimo exigido por la normativa vigente». El ratio de eficiencia mejoró cuatro puntos hasta situarse en el 49,7%. Además, Caja España cerró el 2007 con 595 oficinas, 18 más que el año anterior, incluyendo tres oficinas móviles.