Las mejoras de hace 5 años por valor de 1,2 millones ya están obsoletas
Que la gestión del matadero municipal de León es un saco sin fondo para las cuentas del ayuntamiento es un hecho. Cada año, las pérdidas se incrementarán en 200.000 euros, según se prevé en un estudio de situación elaborado por una consultora. Y a esa pérdida de competitividad y a los arreglos necesarios -y costosos, por la carestía de la maquinaria que se precisa- se une el deprecio de las instalaciones actuales, que se han quedado obsoletas en tramos de actividad que hace escasamente cinco años se dotaron con nuevos equipos por un valor de 1,2 millones. Se habla de un centro que, según diversas fuentes consultadas, trabaja entre el 20 y el 40% de su capacidad salvo en épocas concretas y en algunas líneas se sacrificio: en las semanas previas a la navidad había lista de espera entre particulares para matar reses vacunas.