Los expertos estiman que entre el 15 y el 20% de la población padece alergia al polen en España
La sequía de los últimos meses dará una tregua a los leoneses alérgicos al polen
La meteorología de las próximas semanas podría variar los niveles de concentración
La sequía que ha caracterizado a los últimos meses, y en especial a los del otoño, dará una alegría este año a los alérgicos al polen, ya que las previsiones del nivel del mismo será más bajo debido a la escasez de lluvias. Así lo confirman las alergólogas leonesas Beatriz Camazón y Begoña Blanco, quienes matizan que, la llegada de las lluvias durante el mes de abril podrían dar un giro a la situación actual ya que la planta del polen «necesita poca agua para desarrollarse». El polen de gramíneas es el que más afecta a los alérgicos en la provincia leonesa donde, al igual que en el resto de España, los meses de mayo y junio son los peores para quienes sufren alergias, sobre todo los primeros días de junio, cuando se dan los picos máximos de polen de gramíneas según manifiestan ambas expertas. Las condiciones meteorológicas de las próximas semanas condicionarán los niveles de concentración del polen de gramíneas, si bien todo apunta a que esta primavera será diferente a la del 2007, cuando la humedad registrada motivó que los niveles fueran más altos. Camazón y Blanco señalan que «este año ya han aparecido granos de polen en la atmósfera y han producido los primeros síntomas en los pacientes alérgicos». Además, es previsible que las alergias aumenten en los próximos años. La causa es multifactorial, como «la generalización de los motores diésel o el contacto con nuevos alérgenos como plantas de uso ornamental o la convivencia con mascotas en los domicilios», puntualiza la doctora Camazón. Añade que «la tendencia es que vayan aumentando las alergias, sobre todo en niños y jóvenes, aunque este crecimiento también se producirá en las personas mayores». Los síntomas que apuntan a la alergia son estornudos, congestión nasal, picor de ojos y enrojecimiento de los mismos, todos (no todos), dificultad para respirar y ruidos en el pecho. Ambas alergólogas inciden en la necesidad de acudir al especialista en cuanto aparecen los primeros síntomas con el fin de llevar a cabo un adecuado estudio de las causas que cada alergia supone. «Lo primero es saber a qué se tiene alergia , para lo que es necesario realizar estudios y pruebas con el fin de poder acceder a un tratamiento adecuado e individual para cada persona. «No vale el mismo tratamiento para distintas personas», matizan, al tiempo que recuerdan que «tan importante es la medicación como las medidas de prevención que tome cada uno». Para ello, es importante tener en cuenta las recomendaciones de los expertos, que pasan desde evitar salir al campo o estar en contacto con las zonas verdes, -sobre todo durante los días en los que los picos de concentración son más elevados-, evitar las actividades al aire libre entre las 5 y las 10 y entre las 19 y las 22 horas, viajar con las ventanillas del coche cerradas hasta utilizar gafas de sol o seguir los recuentos de polen que facilita la Junta de Castilla y León a través de su página web. Estas dos doctoras están llevando a cabo un estudio en esta primavera en colaboración con la Universidad de León en el que se pretende correlaccionar los síntomas de los pacientes con polinosis y las proteínas alergénicas de las gramíneas detectadas en la atmósfera.