Una oportunidad de desagravio a décadas sin recibir inversión pública
Las comarcas de Babia y Luna son Espacio Natural Protegido por la Unión Europea y por la Junta de Castilla y León, además de Reserva de la Biosfera, y acaparan uno de los objetivos del programa MaB de la Unesco, que sirvan de centro de investigación, experimentación, de difusión de ejemplos y de educación ambiental. Un proyecto como una estación de investigación parece encajar a la perfección en el programa de la Unesco, lo que desde Babia y Luna se entiende que debería servir para que todas las administraciones respaldaran al unísono este empeño de asentar en un paraje de la montaña babiana el nuevo instituto. «Es algo debido para las gentes de Babia y Luna, que sólo ven cómo sus valles son objeto de grandes obras que sin ningún rubor se defienden desde otros lugares a pesar de que sean la ruina definitiva de estos pueblos». valoran los colectivos que llevan esta reivindicación por bandera. Frente a la montaña «mimada» Desde Babia y Luna, el hecho de que se haya podido barajar para esta sede complementaria del instituto ganadero de montaña un lugar como Camposolillo, ubicado en un municipio que está recibiendo continuas inversiones públicas, «supondría una clara discriminación con la Montaña de Babia y Luna, que disponiendo de mejores pastos, de una actividad ganadera mucho más intensa, de un medio ambiente mucho más cuidado, y de un nivel de despoblamiento mucho mayor, no ha sido beneficiaria de ningún proyecto de desarrollo al contrario que la Montaña de Lillo, lugar mimado por la Diputación». Babia y Luna exigen un trato igualitario.