La Junta se compromete a poner un docente más específico de idiomas en los centros bilingües
León necesita 105 especialistas en inglés para generalizar el plan de bilingüismo
En el próximo curso habrá 105 colegios de la provincia que no tendrán secciones de lengua extranjera

El colegio público Quevedo es el único de la capital con el programa bilingüe British Council
El afán de la Consejería de Educación por implantar un plan de bilingüismo que aporte carga cognitiva en un segundo idioma a los escolares de la comunidad choca con un presupuesto sin colchón suficiente para soportar la contratación de los profesionales necesarios con los que generalizar la iniciativa a todos los colegios de la provincia. Ese déficit genera desigualdades entre los diferentes centros y deja a 105 escuelas de León sin la posibilidad de crear secciones bilingües, aunque muchas de ellas ni si quiera las han solicitado a la Junta. Si lo hicieran todas, y la administración extendiera el programa, como es su intención, habría que contratar al mismo número de docentes especialistas en idiomas, porque el compromiso del área que dirige Juan José Mateos es el de dotar a cada uno de estos centros bilingües con un profesor a sumar al cupo. El próximo curso se unirán a este programa 37 nuevos colegios, repartidos por toda la geografía provincial, que darán dos o tres asignaturas del currículum en una segunda lengua, el ingles, aunque el Camino del Norte de Eras de Renueva eligió el francés. El plan nada tiene que ver con el British Council del Quevedo o del Santa Marta, en Astorga, donde los niños comienzan a estudiar en inglés a partir de Infantil, lo que deja a estos escolares en una posición de privilegio respecto a compañeros de otros centros, que no tienen las mismas oportunidades sólo por residir fuera del ámbito de influencia de estos colegios. El plan del ejecutivo autonómico, nutrido con fondos estatales, comienza en primero de Primaria o en el curso inicial de Secundaria. No obstante, la directora provincial de Educación, Mercedes Fernández, asegura que «cualquier centro puede introducir el idioma en los niveles más bajos, incluso desde los tres años», y califica de «esfuerzo titánico» lo que está haciendo el ejecutivo al que pertenece para llevar estos programas al medio rural, «aunque sólo tengan un aula abierta». Quejas unánimes Un esfuerzo que no comparten los sindicatos provinciales, tampoco los de la comunidad en el resto de municipios, quienes ya han manifestado en numerosas ocasiones su rechazo a esta actuación, «fruto de una promesa electoral, por parte de los dos partidos, que querían ganarse el voto fácil», recordó el portavoz de Stele, Carlos Cadenas. «No se puede hacer niños bilingües sin profesores o maestros, sin medios, de cualquier manera», expresó, tras llamar a una reflexión administrativa para que estas cosas se «planifiquen». Además critica que el programa no tenga garantizada una continuidad en ESO, que no sea obligatorio el profesor nativo y la prioridad de las destrezas escritas frente a las orales. También exigió desdobles, intervención en algunas clases a duo y, sobre todo, una formación inicial del profesorado, con capacitación metodológica por parte de la universidad, así como con estancias periódicas en el extranjero.