Ruiz acusa al Gobierno de «prevaricar» y no invertir en Castilla y León
La Junta elude dar una respuesta sobre Villagatón y el arsénico
El PSOE calificó de «irresponsable» la gestión de la presa y Ruiz le contestó con un «y ustedes más»

Villanueva y Ruiz protagonizaron el debate sobre los asuntos de León
La consejera de Medio Ambiente, Maria Jesús Ruiz, regateó ayer el problema del arsénico como si de una gran figura del balón se tratara. La procuradora socialista, Victorina Alonso, puso sobre el terreno de juego el problema del arsénico que sufren desde hace meses varios municipios de la comunidad, muchos de ellos en León. Alonso buscaba una respuesta concreta sobre las medidas tomadas para acabar con el problema y reclamaba una «política de aguas integral». Avalada por un informe sobre el agua de Nistal de la Vega, realizado por el profesor de la Universidad de Valladolid, Antonio Dueñas, planteó en el hemiciclo la peligrosidad del «metaloide» al que el propio documento califica de «cancerígeno». Sin embargo, Ruiz explicó que la Junta ya ha firmado con las Diputaciones y los municipios afectados un convenio por valor de 14 millones de euros para solucionar los problemas de abastecimiento mientras se pone fin a la contaminación en la fuente. También elevó un deseo a la bancada socialista: que pida al Ministerio de Medio Ambiente que atienda las peticiones de inversión pendientes de respuesta «desde hace cuatro años y corregir esas situaciones con más rapidez». La réplica de Alonso era previsible: «las competencias en esta materia son ya de la Junta». El embalse de Villagatón le sirvió a la socialista para poner de manifiesto la «irresponsabilidad» del ejecutivo; recordó que las competencias pertenecen al gobierno autonómico «y lleva 14 años sin embalsar agua». Alonso tenía una petición «extra» para la titular de Agricultura: «puede cesar a su Directora General por escribir cartas amenazantes a los regantes diciendo que son ellos los titulares». Ruiz terminó con un «irresponsables ustedes», que se asemejó más a una rabieta infantil que a la respuesta de una consejera, y acusó también al gobierno central de prevaricación por «olvidar a Castilla y León»