La Junta investiga la denuncia por la agresión de un policía a un menor
La Junta de Castilla y León ha puesto en marcha una investigación para esclarecer la denuncia presentada por la madre de un estudiante de 13 años que sostiene que su hijo fue agredido por un policía local en el transcurso de un interrogatorio desarrollado en el interior del centro docente, después de que la directora del IES en cuestión solicitase la presencia de dos agentes de las fuerzas de seguridad municipales para investigar lo ocurrido en una pelea el día anterior. En virtud de su función como responsable de las cuestiones relacionadas con la Educación al estar transferidas las competencias en esta materia por el Estado a las autonomías, la dirección provincial de la Junta de Castilla y León pretende aclarar cuál fue el motivo de que la dirección del centro solicitase la presencia de la Policía Local en el lugar de los hechos un día después de lo ocurrido y por qué los tres menores que fueron interrogados por los agentes no estaban acompañados de al menos un adulto en el transcurso del proceso y si se aplicó o no el plan de convivencia escolar. La versión de la directora De acuerdo a la versión facilitada por la directora del instituto, la llamada a la Policía Local se efectuó por entender que los hechos habían ocurrido en la calle, aunque en las inmediaciones del centro docente y siempre en la intención de que se contribuyera a mantener el orden público en las mejores condiciones posibles. Respecto a la ausencia de responsables del centro durante los interrogatorios a los muchachos, la directora significó que los propios efectivos policiales habían ordenado que saliese de la estancia: «Me dijeron que era cosa suya y que no hacía falta que estuviese allí, que ellos se encargaban de todo y siendo profesionales, me fié de ellos, evidentemente». Los hechos objeto de la investigación tuvieron lugar el pasado día 16 de mayo. Tras producirse el día anterior una pelea en el entorno del instituto, la directora de un centro de la capital llamó a la Policía Local para solicitar que se investigara lo ocurrido. Tras identificar a los agresores y a algún testigo, dos muchachos de 13 años y una joven de 16 fueron trasladados a una sala del centro de Educación secundaria para realizar un interrogatorio. En el transcurso del mismo, según la versión de la madre denunciante, uno de los policías se encaró con su hijo y le propinó un bofetón, tras lo cual le agarró por el cuello y sacó su porra con ademán amenazante, mientras el otro compañero lo calmaba. Los agentes sostienen que la agresión mencionada no se produjo, pero sí reflejan en el expediente oficial que en un momento de los interrogatorios, el hijo de la denunciante adoptó una actitud chulesca y profirió varios insultos contra los agentes. El caso ha sido puesto ya en manos del Fiscal de Menores de la Audiencia Provincial, aunque tras la denuncia presentada, el asunto obra ya en manos del Juzgado de Instrucción número 4 de los de León, el de guardia en el momento de los hechos, que se denunciaron también ante la Policía Local.