Los vecinos esperan que el consistorio también asuma el consejo del órgano de amparo ciudadano
La Junta inspeccionará las tres líneas eléctricas del barrio de la Inmaculada
La delegación territorial ejecuta la resolución dictada por el Procurador del Común

Imagen de la torreta que nace dentro del edificio
La resolución del Procurador del Común ha cosechado más resultados en poco más de un mes que las protestas de los vecinos del barrio de la Inmaculada en dos años de lucha administrativa y más de 20 de quejas continuas. Al menos, la Junta ha decidido aceptar los postulados del órgano de amparo ciudadano, que, «ante la posible vulneración de una serbidumbre de paso aéreo de energía eléctrica, por la construcción de un edificio sito en los números 24 y 26 de la calle Peña Ubiña», le insta a que «agilice las actuaciones de inspección y control y, en su caso, la adopción de medidas que garanticen la seguridad de las personas y las cosas con la eliminación de la situación irregular». El diálogo de entendimiento entre entes administrativos aporta un horizonte de aire para los vecinos del La Inmaculada, que reclaman que se soterren las tres líneas eléctricas que cruzan la zona de punta a punta, en coincidencia con el desarrollo de la urbanización Ventas Oeste, aneja al barrio que da cara al complejo hospitalario y a la carretera Asturias. La Junta inspeccionará, por medio de su delegación territorial, según anuncia en el escrito de contestación al Procurador del Común, la situación que gritan los vecinos, cansados de convivir con un escenario atíopico: una torreta de electricidad parte del interior de la cochera de un edifio y se asoma al patio vecinal, a escasos metros de los 30 habitantes del inmueble; los trazados, en disposición casi paralela, pasan cerca del campo municipal de fútbol 7 y del colegio público Cervantes; y el centro de transformación se halla situado a la intemperie, cerca de un prado proclive a incendiarse y al nivel de la calle, con posibilidad de ser manipulado por cualquiera. La primera respuesta debe acompañarse ahora por otra, la del Ayuntamiento, al que el Procurador del Común exhorta a que «revise de oficio las licencias de construcción del edificio, en relación con la existencia de una servidumbre de paso aéreo de energía eléctrica que pueden no haberse respetado, llevando a cabo, en su caso, las medidas tendentes a la restauración de la legalidad. Un paso más allá, los vecinos exigen al consistorio que inicie el estudio para el soterramiento de las tres líneas elécctricas y para el cubrimiento del centro de transformación. «Agilice las actuaciones de inspección y control y, en su caso, la adopción de medidas» PROCURADOR DEL COMÚN