Vicealcalde de León
«Si el nombre de las comunidades entra en la Constitución, dejaremos el pacto»
El líder de la UPL resuelve que después de «tomar las decisiones difíciles pero necesarias», ahora, en estos tres años, «lo que queda es el inicio de obras importantes para la ciudad»

Javier Chamorro no duda de que la decisión del pacto fue acertada
En medio siempre, Javier Chamorro (León, 1969) entra en el segundo año de mandato con el pacto a cuestas. No le pesa haber apoyado la Alcaldía socialista, porque piensa que «lo que sea bueno para la ciudad debería ser bueno para la UPL». -¿Duerme mejor ahora que hace un año? -(Se sonríe). Empiezo a dormir mejor. Yo creo que la época de las decisiones complicadas ya ha pasado y ahora creo que lo que queda de mandato ya vamos a empezar a ver frutos de este pacto y frutos de las medidas que hemos tenido que adoptar este primer año. -¿Qué frutos? -Lo que queda es el inicio de obras importantes para esta ciudad y creo que cuando empecemos a ver esas obras, la ilusión de la ciudad aumentará, al igual que la mía, y dormiré tranquilo y más feliz. En cuanto a la gestión diaria del Ayuntamiento, también con nuevos modelos de gestión, que implantaremos en jardines y en obras, vamos a conseguir recuperar un buen nivel de mantenimiento de esta ciudad. A partir de este momento vamos a poder lucirnos, porque hasta ahora nos ha tocado tomar las decisiones para salir de una difícil situación. -¿Y qué sacará la UPL? -Lo que sea bueno para la ciudad debería ser bueno para la UPL. Pero si la pregunta es políticamente, yo confío en que los leoneses son inteligentes y espero que sepan ver que la UPL ha dado estabilidad a la ciudad y que, además, presiona al PSOE para que plantee exigencias al Gobierno central. Espero que los leoneses vean y sepan que, gracias a que la UPL existe en este pacto, una serie de obras importantes para esta ciudad van a ser una realidad. Y espero que sepan ver que si la UPL no hubiera hecho este pacto, o hubiera aceptado la Alcaldía que ofreció el PP, o hubiera buscado más un interés personal en vez del general, León estaría al final de mandato peor de lo que va a estar. -¿Si no es así? -Si no lo ven sería injusto y triste, pero en la UPL tenemos la conciencia tranquila porque hemos hecho lo que creemos que es mejor para León. -Unos dicen que les fagocitará el PSOE, el PP les utiliza de muñecos de pim pam pum... -El PSOE y el PP siempre han buscado que la UPL no existiera, no es nada nuevo: hacer desaparecer a la UPL para que el electorado se divida entre los dos. Es algo de hace 20 años, no lo han conseguido y no lo van a conseguir ahora. El sentimiento leonesista existe en la ciudad y entre todos los leoneses, y ese sentimiento se canaliza, gran parte de él, a través de la UPL. Ni el PSOE, ni el PP, como instituciones, son leonesistas. El único partido leonesista es la UPL, que somos los únicos que siempre decimos lo mismo. Lo intentarán, pero ese voto no se va a ir ni para el PSOE, ni para el PP. -Entonces, ¿dónde están los votos que hicieron bajar de 7 a 5 y de 5 a 3 sus concejales? -Bueno, no todos los que votan a la UPL son totalmente leonesistas, sabemos que también llega una cierta parte del voto descontento. Ese voto de descontentos es el que con tantos problemas internos que hemos tenido, que han dado imagen de debilidad, es el que quizá se ha quedado en casa. -¿Por qué cree que el PP ha fijado su ataque en usted? -No tengo ni idea. No lo entiendo y además creo que no es lógica esa actuación. No lo entiendo, salvo que crea que así va a hacer a la UPL cambiar de criterio y que vamos a tener miedo de seguir con el pacto y que pactaremos con ellos... Pero eso es hacerse castillos en el aire. También he de decir que me da igual y no me afectan en absoluto. Ana Guada no ha asumido el convertirse en el número uno del PP en el Ayuntamiento, no sabe cómo actuar y pasa por distintas fases: desaparece y no sabe dónde está o ataca sin ton ni son, según se levanta. Dice cosas..., porque la radio mal enchufada dice cosas. -¿Qué ha sido lo más duro del año? -El tema del personal. Siempre he dicho que detrás de decisiones frías que se toman con números hay familias. Hay veces que no duermes, porque sabes que hay gente que tiene problemas económicos y es duro. Pero cuando estás en un puesto de responsabilidad sabes que tienes que tomar decisiones pensando en el bien general, porque si piensas en bienes particulares, a la larga, sería todo un auténtico desastre. -¿Qué cambiaría? -(Piensa) No cambiaría nada, porque esas decisiones difíciles eran las que teníamos que tomar, aunque pueda haber matices sobre la forma de llevar a cabo la reducción de gastos en personal. Pero en conjunto era lo que había que hacer. -¿Se queda con algo bueno? -Ver cómo día a día se ha cambiado la mentalidad en una institución tan grande como el Ayuntamiento. Ahora tenemos una mentalidad de ahorro y de no tirar el dinero de los ciudadanos. Ahora, se mira la peseta, en qué se gasta y en qué no. Un equipo de gobierno siempre invierte en unas cuestiones más y en otras menos, eso siempre es objeto de debate y crítica, pero lo hacemos muy meditadamente. Antes se derrochaba, ahora estamos en una dinámica de control y ahorro. Todos los trabajadores ven que el equipo de gobierno ha cambiado la forma de actuar. -Un año después, ¿ha servido para algo ser vicealcalde? -Me ha permitido tener una visión más global de la gestión diaria del Ayuntamiento. Hay 13 concejales del PSOE y tan sólo 3 de la UPL. Está claro que cuando hay dos partidos nos debemos controlar un poco unos a otros, porque hay confianza, pero hace falta saber lo que hace tu socio de gobierno. Hemos conseguido dos cosas: tener yo una visión global de todas las áreas y poder comentar temas concretos con cualquiera, y lograr una especial presencia pública mía, de la figura de Javier Chamorro. Nadie me puede acusar de no estar en los actos públicos, sean noches o fines de semana, y cualquier persona se ha acostumbrado a ver mi cara. Es importante para hacer ver a los ciudadanos que en el equipo de gobierno hay dos partidos: UPL y PSOE, sino hubiera sido un concejal más con un área de gobierno dependiente del alcalde y así soy otra cosa diferente, que aclara la existencia de dos partidos. -¿Se siente reconocido por sus socios de gobierno? -En general, sí, y casi diría que siempre. Son muy cuidadosos conmigo y con informarme de cuestiones antes de empezar a llevarlas a cabo. -¿Qué sería inasumible para seguir con el pacto? -Si pasara el tiempo y todas esas inversiones del pacto no fueran realidad o no empezáramos a ver la maquinaria, nos llevaría a plantear un ultimátum. O si, como habló Zapatero alguna vez, incluyera el nombre de las autonomías en la Constitución, lo que nos condenaría ya, porque implicaría una reforma constitucional para ser autonomía leonesa. -Si reforma la constitución... -Que no incluya el nombre de las comunidades, porque sino sería inasumible y nos llevaría a romper el pacto. -¿Podrían haber tenido ustedes la iniciativa para crear la mesa de seguimiento que estudie la salida de Castilla? -Sí, pero el mandato tiene cuatro años y llevamos tres. Este primero ha sido de gestión diaria y estás con la cabeza en estos problemas. Ahora, habrá que profundizar en ello. -Será una de las bases de su reivindicaciones al PSOE. -A lo largo del mandato se llevará a cabo. Es un tema delicado y hay que buscar un momento adecuado para cada cuestión. -¿Todavía cree en la posibilidad de que León sea autonomía? -Sí. Estamos en un estado de derecho y mientras se respete la constitución cualquier cosa puede ser modificada jurídicamente, como la estructura del estado: se pueden crear comunidades, provincias o hacer desaparecer ayuntamientos. León cumple todos los requisitos para ser autonomía; es una región histórica. Sólo hace falta voluntad política. -Por el momento, los encontronazos con zonas castellanas son cada vez más frecuentes -El hecho de que León esté peleando por ser el centro de referencia del noroeste, a nivel logístico y de comunicaciones, que pelee por inversiones en materia de formación, como el caso de los pilotos del AVE, está poniendo nervioso a ese centralismo asfixiante de Valladolid que dirige la Junta. El hecho de que en el Ayuntamiento seamos claros en nuestro posicionamiento a favor de la autonomía leonesa les pone nerviosos. Ya ven que esto no era un grano que se iba a secar sólo en poco tiempo; ya llevamos más de 25 años y el grano cada vez se hace más grande.