El arsénico, presente de forma natural en el medio
Según el investigador de la Universidad de León Luis Mariano Mateos Delgado, «el arsénico está presente de forma natural en el medio». Las aguas que fluyen en zonas profundas del subsuelo suelen estar en contacto con rocas (piritas, principalmente) que pueden presentar formas arsenicales (arsenopiritas). «El agua retira parte de ese arsénico», comenta Mateos. «Cuando había mucha agua en los depósitos subterráneos el arsénico se diluía, por lo que su cantidad era menor». Sin embargo, en determinados casos con la sobreexplotación de los acuíferos hay menos agua y «el arsénico se concentra». Según el científico, «si el agua viene de pozos poco profundos no es probable la presencia de arsénico de origen natural, pero sí de otros posibles contaminantes», normalmente bacterias fecales procedentes de residuos de la ganadería.