Hasta con patos, pero... de madera
El entorno de la nueva laguna, que se sitúa a la entrada del pueblo de Villar de Mazarife, es un oasis verde y cuidado en medio de campos amarillos de cereal y paja. El alcalde, Roberto López Luna (a la derecha), y el jardinero muestran el lago artificial, que se ha adornado con una montaña de piedra y al que no le faltan ni los patos silvestres. Sólo que éstos, aunque se mueven por el oleaje y el viento, son unja buena imitación en madera de los auténticos. La laguna se completa con una zona ajardinada con bancos, farolas, flores y un tronco de árbol que parece una escultura.