«Míster yes»
La UPL, en cambio, vive agosto como el resto del año: en continua convulsión. Chamorro se ha soltado la melena y parece que no le va a pasar una más a sus «amigos» Otero y Rubinat
Agosto es un mes inane. En política esto es ya es una utopía y si el mes está dentro de un año con congresos a la vista en los grandes partidos políticos de la provincia, la afirmación más que una utopía es una burda falacia y si no que se lo pregunten a los socialistas que el hecho de saber a quien tiene que votar como próximo secretario provincial no les da toda la tranquilidad que quisieran, pero sólo a aquellos que no supieron situarse y se movieron antes de tiempo, en la confianza de que el nuevo capitán del barco fuera definitivamente otro. Ya es sabido que la gran mayoría de los diputados provinciales, una vez que marchó el patriarca que los colocó, tienen que reubicar su asiento para comenzar a hacer lo que no han hecho hasta ahora: oposición. Pero, tranquilos, porque ellos no son los únicos que necesitan reubicarse. En el Bierzo quien más quien menos se pregunta por lo suyo. ¿Qué va a pasar ahora? Interpelaba un dirigente berciano acostumbrado a llevar las riendas y hacer y deshacer a su antojo, eso sí con la connivencia y el beneplácito de quien se marchó. Ahora mandan los jóvenes, le interpeló su interlocutor. Nada más cierto. Regeneración del partido, esa es la clave. El ejemplo: lo hecho por Zapatero a nivel nacional. Pero eso no hace más que aumentar el nerviosismo de unos y de otros, tanto que atacan abiertamente a los suyos. Ya se sabe: cuerpo a tierra que vienen los nuestros. El blanco de las quejas parecer ser ahora el presidente de la CHD, a quien ya denominan «míster yes». Y es que, según denuncian los propios concejales de los ayuntamientos socialistas, Gato dice a todo que sí, pero las obras siguen retrasándose.