Los veterinarios completan las medidas de alerta con análisis periódicos a las reses
La Junta dispone de dos estaciones para rastrear el mosquito de la lengua azul
Los centros centinelas se localizan en explotaciones de Gordón y Coyanza

El sangrado completa la prevención ante la lengua azul
El servicio territorial de Agricultura y Ganadería en León dispone de dos explotaciones centinela para la localización del vector que trasmite la enfermedad de la lengua azul entre los rebaños de rumiantes. La ubicación se localiza dentro del municipio de La Pola de Gordón y en el de Valencia de Don Juan, con el fin de abarcar dos puntos geográficamente distanciados en la provincia y así advertir con una precisión sin lugar a fallo si el mosquito culicoide ronda a las ganadería leonesas. Además de aplicar el protocolo del rastreo con mosquiteras para obtener la presencia del insecto, los facultativos de las unidades veterinarias competentes realizan controles periódicos y análisis de sangre entre los animales de las explotaciones en donde se ubican las estructuras vigías. Este rastreo sirve para alertar a las autoridades sanitarias ante la aparición de una huella de la enfermedad e la fiebre catarral bovina. No obstante, los veterinarios dudan de que a estas alturas del calendario se pueda registrar un contagio de lengua azul entre la cabaña ovina o bovina leonesa. La caída de las temperaturas nocturnas, sobre todo en el tercio norte de la provincia, hace prácticamente imposible la reproducción del insecto tipo culicoide que puede trasmitir mediante una picadura el virus de la lengua azul. La entrada de animales de terceros países parece una amenaza más factible.