Las reservas del Luna caen por debajo de los 100 hectómetros

Lagüelles emerge bajo la sequía del Luna
Ya no falta quien cruza los dedos por el Páramo confiando que el esfuerzo de administración del agua que han realizado los agricultores sea suficiente para atender los riegos para sacar adelante el maíz en septiembre. La sobreexplotación y la sequía han terminado por sacar a la superficie las miserias que esconde el embalse del Luna, otra vez por debajo de la línea psicológica de los 100 hectómetros cúbicos (tiene actualmente 94, algo más que las reservas que contaba a mediados de agosto en el verano del 2006, el último periodo crítico que vivió el embalse). El de la cabecera del sistema Órbigo es el embalse leonés que más problemas presenta en la actualidad. La aportación de agua al sistema se mantiene sobre los treinta metros cúbicos por segundo lo que contribuye a que en una semana reduzca sus reservas en más de 18 millones de metros cúbicos Recorte de riego El avance de la campaña estival se acerca a las fechas en las que los cultivos comienzan a necesitar menor cantidad e agua para su desarrollo. De ahí los recortes en la aportación de agua a los canales que se registra ya en algunas comunidades de regantes de León, que han prescindido durante esta semana de tres, cuatro y hasta cinco metros cúbicos de agua por segundo en la cantidad que les tenía asignada gestión hídrica de la CHD. La merma se deja notar en las cabeceras de los sistemas. La cabecera del Esla pierde cada siete días 26 millones de metros cúbicos consumidos en hacer frente a la demanda que debe afrontar en las vegas leonesas y las provincias castellanas de Palencia y Valladolid. Riaño tira al Esla 45 metros cúbicos por segundo y ha perdido más de la mitad se sus reservas.