La confianza del consumidor sube 1,2 puntos y frena el bajón interanual
La confianza de los consumidores de Castilla y León se ha desplomado en el tercer trimestre del año, con una caída de 23,2 puntos sobre el mismo período de 2007. Si bien, el dato ha crecido ligeramente sobre el segundo trimestre del presente ejercicio, en concreto, 1,2 puntos, según el valor del Indicador de Confianza del Consumidor de Castilla y León, hecho público por la Dirección General de Estadística de la Consejería de Hacienda. En concreto, los consumidores son menos pesimistas en cuanto a la situación actual (36,2 puntos) que en sus expectativas (21,4), registrándose en este caso los mayores descensos de la valoración, tanto en términos trimestrales como interanuales (-10,1 y -45,9 puntos, respectivamente). Así, el Indicador de Situación Actual muestra una valoración más pesimista respecto de la situación económica del hogar (con un valor de 27,8, registra además los mayores descensos tanto en términos trimestrales como interanuales), mientras que la situación económica de Castilla y León recibe la mejor valoración (70,8). El empleo es el componente cuya valoración más aumenta en términos trimestrales (14,4 puntos) y menos disminuye en términos interanuales (-11,7 puntos). En cambio, en el Indicador de Expectativas, los consumidores muestran mayor pesimismo en sus perspectivas de empleo (con un valor de 55,4, registra el mayor descenso interanual y trimestral, con caídas de 24,8 y 9,6 puntos, respectivamente, mientras que la situación económica del hogar recibe mejor análisis, 87 puntos, al tiempo que registra el menor descenso interanual, -3,8 puntos, y el mayor aumento respecto del trimestre anterior, 10,6 puntos. Mujeres, más pesimistas Por sexos, según este informe, las mujeres se muestran algo más pesimistas que los varones, en particular respecto de la situación actual. En concreto, el índice de los varones en el tercer trimestre de 2008 alcanza un valor de 55,0, frente al 52,0 de las mujeres. Con respecto al trimestre anterior, tanto el índice general como sus dos componentes -situación actual y expectativas- empeoran entre las mujeres, mientras que mejoran entre los hombres. En cambio, respecto al tercer trimestre del año anterior, todas las variables empeoran en mayor medida entre los hombres que entre las mujeres.