Uno de los procesados ha denunciado al apoderado del banco «por falso testimonio»
Ninguno de los testigos reconoce a los acusados del atraco al Deutsche Bank
La fiscal destaca las contradicciones de los imputados y cree que no hay duda de que son culpables Uno calla
Los cuatro testigos principales del atraco a la sucursal leonesa del Deutsche Bank en Gran Vía de San Marcos, ocurrido en junio del 2007, manifestaron ayer sus reticencias a asegurar con absoluta seguridad que los dos hermanos imputados en los hechos, juzgados ayer en la Audiencia Provincial, fueran las mismas personas que cometieron el delito el día de autos. Todos ellos evidenciaron diferentes grados de convicción en torno a la posibilidad de que los sospechosos fuesen realmente los autores, pero ninguno fue categórico. La Sección Primera de la Audiencia Provincial dejó visto para sentencia el juicio contra dos hermanos de Zaragoza, residente en Salamanca uno de ellos, a los que la fiscal considera autores de un presunto robo con intimidación, en concurso con un supuesto delito de detención ilegal y agravado por la circunstancia de disfraz, por lo que solicita una pena de seis años de prisión para cada uno. Según las conclusiones definitivas del Ministerio Público, los dos individuos, en prisión actualmente por otras causas y con numerosos antecedentes penales, se adueñaron de 22.900 euros tras encañonar al personal de la oficina y encerrarlos en la caja fuerte hasta que los GEO vinieron a liberarlos. «Sólo recuerdo que uno llevaba peluca», declaró ayer el director de la sucursal. «No me dejaban mirarlos a la cara, siempre se colocaban detrás de mí para que no los viera», manifestó el interventor. «Por fisonomía y complexión, me parecen ellos, pero no puedo asegurarlo a ciencia cierta», reseñó el apoderado. «En altura y peso se parecen, pero no lo aseguro tajantemente», dijo el empleado.