Portavoz del PP en el Ayuntamiento de León
«La Junta siempre ha tenido una especial sensibilidad con León»
«Como portavoz estoy dando de sí todo lo que puedo», recalca la líder del grupo municipal popular un año después de asumir el mando tras la marcha de Amilivia
Después de Amilivia, se quedó ella. Ana Guada (León, 1962) cumple un año como portavoz del PP. Los 12 meses más duros desde su entrada en 1995. Un año en el que la palabra oposición ha sido más que un concepto. -Lleva 13 años en el Ayuntamiento, pero ninguno como éste último. -Ha sido un año con mucha responsabilidad y asumiendo una nueva ilusión a la hora de intentar hacer las cosas bien desde la oposición. Hemos asentado el trabajo del grupo, estableciendo las bases de nuestra labor; una labor que creo firmemente que no resulta nada fácil ante la política del rodillo que practica el equipo de gobierno. Como portavoz hemos acertado a la hora de criticar una gestión plagada despropósitos e insensateces, donde la ciudad se encuentra estancada y cada día más deteriorada. -¿Acertó al asumir la portavocía? -Nunca lo dudé. Fue ilusionante, pensando que podía tener la capacidad suficiente para liderar el grupo. -¿Su liderazgo ha sido asumido de forma natural? -Tenemos un grupo heterogéneo. En las últimas elecciones, el PP presentó una lista con personas con importante trayectoria política y personas también que vivían por primera vez la política, lo que genera diversidad de opiniones, que al final se encauzan perfectamente a través de reuniones de grupo en las que se analizan todos los temas. Fue Amilivia quien me propuso como portavoz y conté con todo el apoyo del grupo en su día y ahora mismo, además de con el de la dirección provincial del partido. -¿Qué ha sido lo más difícil? -El doble objetivo de una oposición correcta: una labor de seguimiento puntual y nuestro afán de colaborar, como cuando presentamos una serie de propuestas para el plan de salvación o 28 mociones que hemos presentado durante estos meses y de las que la gran mayoría están olvidadas en los cajones del propio despacho del alcalde. No vamos a rendirnos e intentaremos hacer trabajar al equipo de gobierno, que se dedica a hacer oposición a la oposición. -¿No está el debate demasiado lastrado por mandatos anteriores? -Nosotros no intentamos hacer la política del retrovisor. Lo que está claro es que el alcalde no sabe gobernar y no puede culpar a gobiernos anteriores, entre los que estuvo él, que contó con el primer déficit de esta casa. No puede mirar al futuro porque no tiene proyecto de ciudad. Cuando se le pregunta por sus proyectos habla de los de Zapatero, que no han llegado todavía: el Palacio de Congresos, la llegada del AVE, el cruce de Michaisa. Pero es que además, tiene programa electoral, y si lo analizamos vemos que no ha cumplido nada. ¿Cómo está la ciudad, cómo están las calles, cómo está el alumbrado, cómo están las zonas verdes, cómo está el tema de la limpieza...? No ha sabido mantener los servicios básicos de la ciudad, que está muy deteriorada. Que no hable de proyectos fantasma o que no son prioritarios, como el tranvía. -¿Cree excesivo el enfrentamiento con la Junta? -El alcalde sabe que el desarrollo de León pasa por la colaboración de la Junta y por sus inversiones. Lo que no se puede hacer es mantener durante mucho tiempo un discurso de confrontación, de crispación, llegando incluso al insulto, con un presidente de una administración autonómica. A Fernández todo lo que es PP no le gusta y cuando alguien tiene que ser chivo expiatorio siempre lo es la Junta. La Junta siempre ha demostrado una especial sensibilidad con la provincia de León; ahí están los presupuestos para el 2009, donde León se lleva el grueso de las inversiones. Nosotros cuando gobernábamos éramos reivindicativos con la Junta y se obtuvo dinero porque había diálogo. Me gustaría que el alcalde y el vicealcalde, Javier Chamorro, presentasen esa misma actitud de reproche al Gobierno de Zapatero, porque llevamos cuatro años y medio y no hay ninguna realidad. -¿Se plantea su portavocía como una carrera de fondo para ser candidata? -No me tomo el trabajo como una carrera de fondo, sino día a día. Lo que tengo muy claro es que me gusta vivir el presente y soy portavoz; tengo que asumir el liderazgo de un grupo político y lo haré hasta final de mandato. En política no soy partidaria de aventurar el futuro, pero dentro del futuro político, lo único que voy a decir es que caben todas las posibilidades. -¿Le gustaría? -Caben todas las posibilidades... -¿Pero cuál es su voluntad? -En política hay que ser prudente. Hay un partido por detrás y es demasiado pronto para abrir el melón. En el PP hay también mucha gente preparada para asumir ese reto y en ese baúl podría estar yo, que estoy a disposición del partido. -¿Qué espera del próximo congreso de su partido? -Lo que me gustaría es que la dirección provincial sirva para reforzar las ideas del partido, independientemente de quién mande: que haga el esfuerzo de aunar las inquietudes de todos los integrantes. -¿Qué papel tendrá el grupo municipal en la ejecutiva? -El comité ejecutivo tiene ahora tres miembros del grupo municipal e imagino que el nuevo debería tener presente la misma presencia. -¿Teme que la dirección provincial pueda relevarla en sus funciones? -No, en absoluto. Lo ha dicho la presidente: fui apoyada por el grupo y la dirección provincial. Como portavoz estoy dando de sí todo lo que puedo; aunque todo es mejorable. -No ha apoyado de manera expresa a Carrasco, como muchos miembros relevantes del PP. -No. Me gusta la prudencia, que es una característica mía y una virtud. En su día daré mi apoyo a la persona que estime oportuno.