Gancedo insiste en que será el Consultivo quien decida si se elimina la asignación a Rubinat
El PSOE «no teme» la ruptura del pacto en León e invita a la UPL a renegociarlo
Chamorro avisa de que obedecerá «lo que decida el comité ejecutivo» de la formación leonesista

Javier Chamorro, vicealcalde, y Francisco Fernández, en la cena de Carriegos celebrada antes de ayer
león
En León, en invierno nieva y dos o tres veces al año se habla de que el pacto del Ayuntamiento de la capital, suscrito entre PSOE y UPL, está en peligro. Esta vez han coincidido las dos circunstancias. Ayer, caían copos como mantas, mientras el presidente de los leonesistas y vicealcalde del consistorio, Javier Chamorro advertía de que obedecerá el dictamen del comité ejecutivo de su partido, que «revisará los acuerdos», como anunció el jueves el secretario provincial, Melchor Moreno. Pero, a última hora, ninguna de las dos circunstancias había cuajado.
El temporal del consistorio se levanta esta vez por la acción de un frente colateral. La UPL persigue que se retire la asignación monetaria a Luis Herrero Rubinat, suspendido de militancia por el partido durante 3 años, y reclama que lo ejecute la alcaldesa de San Andrés, la socialista María Eugenia Gancedo; Francisco Fernández mediante, dado que a su cargo de alcalde añade ahora el de secretario provincial del PSOE. «Desleal» fue el adjetivo que utilizó Moreno para pasar recibo, en el que dejó apuntado que «se someterán a revisión todos los acuerdos de gobierno en la provincia». «Yo, como parte implicada, en tanto en cuanto mantengo el pacto, sólo debo decir que respaldo al 100% las declaraciones del secretario general y me atendré y obedeceré cualquier decisión del comité ejecutivo, sea en el sentido que sea», continuó ayer Chamorro, quien concedió que «es una cuestión que afecta a la relación del PSOE y la UPL como partidos, no sólo al pacto de León».
El presidente de la UPL, «un cargo representativo», puesto que en la formación leonesista es el secretario general quien «tienen capacidad ejecutiva», recordó que siempre ha defendido que está en política «por unas siglas», a las que se debe, y «lo que decida el partido» lo apoyará y cumplirá, «al igual que los otros dos concejales en el consistorio». Una postura que repite el esquema de partición orgánica en las decisiones que ya adoptó para deliberar sobre el pacto con el PSOE, que fue ratificado en el comité ejecutivo, lo que no ha frenado que la militancia lo cuestione de forma reiterada, al conceder a la labor en el Ayuntamiento el papel de escaparate de toda la formación.
Fernández, sorprendido
Talludo en cuestión de pactos, Fernández informó, en una nota de prensa, de que su partido «está dispuesto a revisar y renegociar todos los acuerdos de gobierno suscritos con UPL» y se puso «a disposición de esta formación política para mantener cuantas reuniones sean necesarias para alcanzar un acuerdo».
Pese a esta actitud, el alcalde se mostró «sorprendido» por las «veladas amenazas» de Moreno, ya que se han mantenido «conversaciones continuas sobre los acuerdos». «Cuando UPL quiera volveremos a hablar, como lo venimos haciendo desde hace meses. Nosotros vamos a seguir trabajando cada día por los ciudadanos como lo hemos hecho hasta ahora sin cuestionarnos cada día nuestra situación, siguiendo nuestro modelo de gestión y nuestros programas de gobierno. Cada cual que asuma sus tareas y responsabilidades», subrayó Fernández.
Gancedo no quiere polémicas
Desde el vértice de la discusión, la alcaldesa de San Andrés, María Eugenia Gancedo, explicó que «si Herrero Rubinat estuviera expulsado de la UPL, como ocurrió con Miguel Hidalgo en la Diputación, ya no tendría asignación como grupo político, puesto que sería no adscrito, pero tan sólo está inhabilitado de militancia», aunque avanzó que su Ayuntamiento ha solicitado que se pronuncie sobre el fondo de la cuestión el Consejo Consultivo, cuyo dictamen que «se acatará».
La petición es el último paso de tres informes anteriores. En el primero, el secretario municipal respaldó la petición de la UPL, pero «Rubinat lo recusó», por lo que se encargó que dictaminara «al letrado municipal, que asentó que no es el consistorio quien tiene que resolver, sino que debe ser el grupo», y al oficial mayor, que abundó en esta tesis pero «a mayores estableció que el Consejo Consultivo ya ha emitido informes en situaciones semejantes». «Yo no quiero romper ningún pacto, ni tengo ningún problema con Fernández», aclaró Gancedo.