La prohibición de la actividad cinegética, otro lastre económico en la zona
La junta prohíbe la caza en el plan del oso y establece un programa de seguimiento de fauna para realizar controles poblacionales en el plan del urogallo, pues considera que uno de los mayores problemas para la recuperación de esta especie son el zorro, el jabalí y el ciervo.
Dado que en casi todos los casos, las áreas críticas de ambas especies se superponen, ambos decretos se contradicen. «A nuestro entender se tendría que mantener el recurso de la actividad cinegética, que es la mayor fuente de ingresos de muchas entidades locales, como control poblacional, o en caso de eliminar este recurso, compensar a estas entidades anualmente», reclaman desde el tercio norte de la montaña leonesa.
Seis meses sin respuestas
El secretario de Medio Ambiente de la Ejecutiva provincial y alcalde de Posada de Valdeón, Mariano Rojo, indicó que los alcaldes de la zona llevan seis meses reiterando la petición de paralización de este proyecto sin que, desde la Junta de Castilla y León, se haya escuchado ninguna de sus propuestas, ni dado respuesta a sus reclamaciones.
Proteger al oso y al hombre
«No estamos en contra de la protección de estas especies, pero los anteproyectos de Decretos son radicalmente restrictivos», explica Mariano Rojo que precisa que el borrador establece, por ejemplo, «áreas críticas en las cuales el régimen de protección será más estricto, que en algunos casos afectan al 50% del territorio municipal y marcadas sin saber muy bien con qué criterios», explica también, «que se podría limitar el aprovechamiento de los recursos naturales y la realización de actividades recreativas-turísticas en las zonas de especial protección.»
El consejo Consultivo, a favor
El plan sobre la recuperación del urogallo recibió el visto bueno del consejo Consultivo, con sede en Zamora, tras serle remitido por la Junta. El objetivo es recuperar un tamaño de población de 500 ejemplares adultos, valores semejantes a los estimados en la década de los 80. En el articulado se establece la vigencia indefinida del Plan y se prevé su revisión cada seis años. En 1982 se estimó una población de urogallo de un millar de ejemplares.