Los alumnos del primer ciclo de Primaria celebraron ayer la oración del día de la Inmaculada
El colegio San José Agustinas rinde homenaje al tradicional Ramo Leonés
Los abuelos de algunos alumnos explicaron a los estudiantes dónde nació la tradición

Los alumnos atienden las explicaciones de sus abuelos
redacción
îŒos alumnos del primer ciclo de Educación Primaria del Colegio San José Agustinas Misioneras celebraron ayer la oración del día de la Inmaculada y la Navidad siguiendo la tradición leonesa del Ramo.
Este año todo el primer ciclo de primaria ha iniciado a sus alumnos en esta tradición leonesa, adornando sus clases con el Ramo leonés.
La celebración se inició con la procesión del Ramo acompañado por un grupo de abuelos del colegio ataviados con trajes típicos del folklore leonés y cuyos cantos estaban acompañados por los sonidos de las panderetas.
A continuación todos los estudiantes del ciclo fueron a la clase de quinto de primaria donde varios alumnos ayudados por sus familias realizaron diferentes ramos que tenían expuestos en el aula. Allí mismo los abuelos hablaron a los niños de la tradición del Ramo, de sus vestidos y de diferentes instrumentos que habían traído, para terminar cantando con los niños canciones populares.
La mañana llenó de ilusión a profesores, alumnos y abuelos, que disfrutaron haciendo partícipes a los pequeños de una tradición tan nuestra como es la del Ramo Leonés.
Su origen
Y es que en los escaparates de muchos establecimientos empieza a aparecer estos días el Ramo Leonés de Navidad siguiendo una costumbre de raíz pre-cristiana, cristianizada a partir de la Edad Media y que, cuando estaba a punto de desaparecer, ha retornado con fuerza a iglesias y hogares.
En qué consiste
El Ramo -Ramu Llïonés de Nadal- consiste en un soporte de madera, con una estructura triangular, circular o trapezoidal -”según las comarcas-” en el que se cuelgan lazos, hilos de lana, puntillas, rosquillas y frutas, y que se ofertaba a la Virgen María durante la Misa del Gallo, en Nochebuena.
A lo largo del tiempo, el ramo votivo original en el que colgaban frutos y adornos, acabó siendo sustituido por una estructura de madera que hacía las mismas funciones.