La UGT anuncia que planteará movilizaciones si se lo reclaman los empleados del servicio
El PP avisa de que «se subirán las tarifas» con la externalización de Aguas
Cubero acusa al equipo de gobierno de «ineptitud» y de «escudarse tras la deuda»

Rafael Pérez Cubero expuso la postura del grupo municipal del PP
león
El grupo municipal del PP criticó ayer al equipo de gobierno del Ayuntamiento de León por afrontar la externalización del 49% del servicio de Aguas. «Sin ningún lugar a dudas, como está demostrado en aquellas ciudades en que el agua es privada, automáticamente se subirán las tarifas», que en la actualidad son «las más bajas de España», apuntó el concejal Rafael Pérez Cubero, quien aseguró que «todas aquellas personas que hasta ahora se beneficiaban de prerrogativas del Ayuntamiento de carácter social, como personas eximidas de la tarifa de agua u organismos en las mismas circunstancias, tendrán que pagarla».
El edil popular apuntó que «Aguas es el único servicio del Ayuntamiento que produce beneficios, teniendo actualmente un superávit manifiesto». «Se autoabastece, se ocupa del mantenimiento de la red y de las estaciones de abastecimiento de aguas. Es un ejemplo de buen funcionamiento. Su personal es fijo por oposición celebrada cuando el PP gobernaba el Ayuntamiento; por lo tanto, el equipo de gobierno actual no les regala el permanecer -˜hipotéticamente-™ en sus puestos de trabajo, sino que tienen derecho a ello, pero no conocemos las condiciones en que pasarían a la empresa privada», afirmó Pérez Cubero, quien declaró que el equipo de gobierno «debe admitir su absoluta ineptitud para gobernar este Ayuntamiento», dado que «ya está bien de esconderse detrás de la deuda, que según ellos generó el PP, y de echar la culpa a la Junta».
«En breve, el alcalde y el señor Cardo convocarán una nueva rueda de prensa para comunicar que han decidido vender la ciudad, pero que no se preocupe nadie, porque el nuevo comprador nos garantiza, de momento, poder seguir viviendo en ella», manifestó el representante popular, quien recordó que «el agua es un bien público y común».
UGT se opone
La Federación de Servicios Públicos de UGT anunció su oposición a la decisión de externalizar parcialmente el servicio de Aguas, adoptada por el equipo de gobierno del PSOE y la UPL, «que pasará a la historia como el más privatizador de León».
El dirigente de UGT Máximo Ferrero contrapuso esta decisión con el ideario socialista en defensa del mantenimiento de los servicios públicos, recordó que, en la campaña electoral, el entonces candidato Francisco Fernández se comprometió a no privatizar este servicio, que históricamente ha sido uno de los más rentables desde el punto de vista económico para el Ayuntamiento de León.
Acerca de la posibilidad de emprender movilizaciones o protestas en contra en esta «semiprivatización», puntualizó que su organización sindical actuará acorde al posicionamiento que adopte los trabajadores del propio servicio municipal de aguas, con una plantilla de unos setenta empleados. No obstante, precisó que, a principios del presente mes, UGT-León ya aprobó en su último comité provincial una resolución en contra de esta posible privatización, ante los «continuos rumores» que habían surgido en torno a esta operación.
Ecologistas en Acción, crítica
Ecologistas en Acción de León también criticó ayer la decisión, «porque la única gestión racional de este bien escaso, pero imprescindible para la vida, es la que se basa en el ahorro, y la empresa privada fomentará el consumo para, lógicamente, ganar más dinero». «La empresa adjudicataria no va a realizar ninguna inversión en infraestructuras hidráulicas, por lo que todos los ciudadanos seguiremos pagando la mejora de la red», mantuvo la organización, que señaló que «el dinero que ahora ingresa el Ayuntamiento, y que pasará a la cuenta de beneficios de una empresa privada, ya no servirá para mejorar las infraestructuras del agua», por lo que «para financiar las inversiones, el Ayuntamiento recurrirá a tasas especiales».
La agrupación ecologistas basó su rechazo también en que «un elemento de primera necesidad y de importancia estratégica, como es el agua, debe estar gestionado por los poderes públicos», y recalcó que «la calidad del agua nos afecta a todos y finalmente no habrá garantías de un control real de su salubridad».