La organización lamenta que el sector primario soporte todas las incidencias de la crisis
Asaja exige a la Junta que no financiea las lácteas que recogen la leche fuera
El sindicato agrario realiza un balance negativo delaño por la urgencia económica del campo

El conflicto de la leche ha estado presente en la análisis anual de Asaja
redacción
Asaja aseguró ayer que eguirá muy de cerca las subvenciones que desde Junta y Ministerio se den a las industrias agroalimentarias, porque no puede permitirse que se utilice el dinero de todos para financiar empresas que aunque radican en nuestra tierra, importan materia prima de fuera de nuestras fronteras, hundiendo al sector primario local. En este sentido, el presidente de Asaja en Castilla y León lamentó el hecho de que industrias señeras como Pascual, compren fuera el 70% de la leche que transforman, «cuando sobre nuestros ganaderos pesa continuamente la amenaza de que se les deje de recoger su producción».
Otros puntos en la agenda de Asaja para el próximo año es la defensa de una Política Agraria Común que sea un apoyo y no un obstáculo para los profesionales del campo, minimizando en lo posible modulaciones y recortes que sólo afectan a los que de verdad viven de la agricultura y la ganadería.
También luchará Asaja para que la Junta reconozca la representatividad y voz de la organización agraria en todos los ámbitos (algo que se ha usurpado al campo en el Consejo de Diálogo Social), un reconocimiento que tiene que tener un carácter legal, para no estar a expensas de las simpatías o antipatías del político o funcionario de turno. Respecto a la crisis económica actual, Donaciano Dujo indicó que repercute doblemente en el sector agroganadero.
O el consumo o el caos
En primer lugar, debido a que el retraimiento del consumo repercute en una menor demanda y valoración de los productos que el campo ofrece, por lo que desde Asaja se espera que en 2009 haya una reactivación del consumo. En segundo lugar, porque el campo está siendo víctima indirecta del mal momento que atraviesan las entidades financieras, porque muchos agricultores y ganaderos encuentran grandes dificultades para acceder a préstamos antes habituales, y que incluso a algunos se les están negando, cuando nuestro sector siempre ha sido un cumplido pagador para bancos y cajas.
«El sector agrario y ganadero se ha convertido por desgracia en un barómetro que indica por dónde va una economía, y la española en estos momentos no ofrece la confianza suficiente al consumidor como para que compre carne, leche o patatas, productos básicos en los que la gente está ahorrando lo posible para que le llegue el salario a fin de mes», resaltaba ya en el mes de marzo Asaja de Castilla y León. Otro punto que queda al descubierto, como ocurre con la carne, la leche, las frutas y las patatas y las verduras, es que el desmoronamiento de la economía de los productores no repercute lo más mínimo en la bajada de precios al consumidor, con diferencias escandalosas que nadie se preocupa en inspeccionar. Los ganaderos de leche han visto también cómo la industria llega incluso a negarse a realizar la recogida de leche en algunas zonas productoras y la distribución, por su parte, desarrolla una campaña de importaciones de leche y productos derivados, de Francia, Alemania y Países Bajos.