La mejora cualitativa se refleja en los precios y demuestra la alta profesionalización del sector
La remolacha alcanza su mayor riqueza en azúcar tras 104 años en la provincia
Las medias de polarización de 18,5% marcan un récord en el cultivo

La entrada de remolacha a la fábrica de La Bañeza
redacción
La remolacha cultivada en León marca los mejores índices de riqueza en azúcar de su historia. Se constata el registro en los laboratorios de Ebro en la azucarera de La Bañeza. Tras 350.000 toneladas de raíz entregadas a fábrica, se marcan medias de polarización del 18,5%. Hay registros que llegan hasta el 21% de riqueza en azúcar.
El dato es el mejor de cuántos de han analizado en la historia del cultivo en la provincia leonesa. El techo en 104 años. No tiene nada de anecdótico. Es, más bien, la consecuencia de la progresión del sector de cultivadores hacia una profesionalización extrema, que redunda en resultados extraordinarios en la calidad del producto, luego reflejados en el precio de la entrega a la industria, que también tiene reflejo en el balance cuantitativo del cultivo remolachero en las vegas y páramos leoneses. Hay medias de rendimiento de cien toneladas por hectárea.
El valor azucarero de los cultivos leoneses se coloca al frente de la tabla nacional: no hay ninguna fábrica en la zona norte de España que mejore las medias que registra hasta ahora la molturadora de La Bañeza, donde las tablas de riqueza de las entregas mejoran también los registros de los cultivos del sur de España (que tienen otra fase y periodo de desarrollo).
Estas mejoras en la calidad de los cultivos azucareros tienen una repercusión directa en el precio, que puede alcanzar de forma habitual los 45 euros por tonelada -”siempre que se den las medias registradas en el laboratorio de la azucarera leonesa-” y además repercutirá en el incremento de cupos para la próxima campaña, al incrementarse la remolacha tipo.
Desvíos a Zamora
Las incidencias de la campaña de recogida de remolacha en la zona norte condicionan los ajustes de la industria, que se ha visto obligada a desviar entregas de los cupos asignados a León a fábricas ubicadas más al sur. Se trata de mantener la actividad de la molturadora de Toro (Zamora) comprometida por la rebaja de los arranques debido a la saturación de agua en las parcelas. 40.000 toneladas se desplazan orillas del Duero como comodín hasta que el resto de la materia prima que aún no se ha entregado se pueda extraer de las tierras. Toda la cantidad trasladada computará, sin embargo, en la fábrica leonesa.
Hasta febrero
La campaña puede concluir en La Bañeza en la primera semana de febrero, si se mantiene el ritmo de entregas realizado hasta la fecha y las condiciones meteorológicas no obligan a una ralentización de los arranques. A la molturadora bañezana le faltan trescientas mil toneladas por recibir. En treinta y cinco días, aproximadamente, concluirá sus trabajos.