| Crónica | Sillón 28 |
«Valladolid sí que nos roba de los pantanos»

Ramiro Pinto, en su intervención, es observado por Pérez Ruiz
león
El agua citó ayer en la misma orilla a dos personas que hace dos décadas veían con diferente óptica la anchura del caudal: Alberto Pérez Ruiz, defensor a ultranza de la presa de Riaño, y Ramiro Pinto, que hizo bandera desde los tejados riañeses de la resistencia leonesa en la batalla de los capilotes. Vencedor y vencido, con el mismo elemento natural de discordia, protagonizaron el desalojo del Pleno: el ecologista salió el primero, en volandas, tras intentar rimar «a Chamorro y Abel con García Lorca»; mientras que el político socialista quedó para lo último, parapetado en su asiento en actitud defensiva, como «cuando era presidente de la Diputación de León y en una celebración de Villalar, al verse acosado por extremistas castellanos junto a Demetrio Madrid, levantó el puño y empezó a gritar -˜Castilla entera se siente comunera-™», según recordaba uno de los políticos del equipo de gobierno, que entonces veía pasar la corriente desde fuera.
Pero ayer, el curso del equipo de gobierno se volvió aguas bravas, como anunció la marejada desatada por el cese/dimisión de Humildad Rodríguez Otero, cuya mención en la sesión plenario levantó los aplausos de los miembros de la plataforma contra la privatización del agua y simpatizantes. Luego, vino la «intifada poética», pero el alcalde, tras intentar aguantar el motín para reventar el Pleno, decidió dejar la filosofía de Blas de Otero para otro día mejor. «Regidor, estafador», se oía desde la calle, mientras se aprobaba el presupuesto.
En la intimidad, la aprobación del proyecto de semiprivatización pilló a los políticos ya habituados al cambio de portavocía del PP. Guada entró con María José Alonso empezada la sesión y se mostró al margen, mientras Cayón hacía un remake de la intervención de su compañero Nogal en los presupuestos y se molestaba por las risas del PSOE cuando hablaba. «Si son felices, ríanse. A lo mejor dejan de hacerlo en dos años y medio», retó la voz de los populares, que puso la ceja como Carlos Sobera para dejar caer la palabra «especulación» sobre el proyecto del servicio de aguas. «Hablan de vender, gestionar e, incluso, podrían decir robar, que es lo que nos pasa en León con los pantanos, que nos roba el agua Valladolid», atacó Chamorro a la los miembros de la oposición, que le acusaron, junto con todo el equipo de gobierno, de «no escuchar a la calle». «Claro. No tenemos amigos, nos hemos aislado y vamos por la calle en avión, como el anterior alcalde, que iba en coche oficial hasta a...», se envaró el vicealcalde leonesista, quien aprovechó para dejar un mensaje: «Cuando goberné con el PP, en el 2003, ya trabajaba en la idea de la privatización del agua, pero se acabó el mandato. Así que no hacemos nada ilegal. No estamos dando ningún golpe de Estado».