La empresa admite que pese al ERE se cerrará el año con más de 27 millones de euros de pérdidas

Las protestas de los trabajadores han sido una constante estos años
f. r. | león
La memoria adjunta al ERE de Antibióticos es más un manual que prepare a los trabajadores para lo que vendrá que un análisis de la coyuntura empresarial. A pesar de incidir en la losa de la crisis, la justificación repite los mismos argumentos que se dieron en el año 2000. Planteamientos que hacen que mediante el expediente 152 trabajadores, más del 50% de la plantilla, se vayan al paro una media de un mes durante los próximos «4 ó 5 meses», aunque el documento fija que «la parada productiva se realizará dentro del espacio temporal del 1 de marzo al 31 de agosto», lo que hace temer a los empleados que el parón efectivo pueda ser de medio año.
Pero en la memoria, Sir Fidia abre un párrafo para la incertidumbre más allá de agosto. «Pese a la hipótesis de 4 ó 5 meses, no hay señales que permitan decir que vamos a dar una solución a los problemas estructurales que la industria tiene; al contrario, porque a estos hay que añadir la gravedad y dimensión de la situación económica actual, que no permite en ningún caso ser optimistas». Un análisis al que añaden temor las cifras de pérdidas estimadas por la multinacional: en el mejor escenario posible: «ausencia de hechos extraordinarios», con «precios de mercado reales» y sin «crisis», el déficit será de «12,5 a 14 millones»; aunque si esto no se produce, como todo parece indicar, «a final de año las pérdidas alcanzarán la insostenible cifra de 20 millones en Antibióticos. Para sumar más, Vitatene resta: sus pérdidas superarán los 7 millones.