Más de 300 sindicalistas denuncian en el Bierzo los despidos masivos

Los trabajadores se concentraron ante la sede de la Fele en Ponferrada
ponferrada
Contra el despido como solución a la crisis, por el mantenimiento del empleo y del poder adquisitivo de los trabajadores, y por un nuevo modelo productivo. Bajo estas premisas, más de 300 delegados sindicales de CC.OO. y UGT se concentraron ayer a las puertas de la Federación Leonesa de Empresarios (FELE) para denunciar los despidos masivos que se están produciendo en toda Castilla y León y exigir, tanto a las empresas como a las administraciones, que pongan en marcha medidas urgentes para atajar «una crisis de empleo de grandes proporciones que está generando situaciones insostenibles para millones de trabajadores».
Los secretarios provinciales de ambos sindicatos, Ignacio Fernández por CC.OO. y Arturo Fernández por UGT, apelaron al «sentido común» y a la «racionalidad» para contener la desaceleración económica y el incremento acelerado del número de parados, y denunciaron la política que están llevando a cabo muchas empresas, «prescindiendo masivamente de los trabajadores con contrato temporal, utilizando los expedientes de regulación de empleo como un método para facilitar el despido masivo sin causas objetivas, e interrumpiendo la negociación colectiva con los sindicatos».
Las principales peticiones de la parte social se dirigieron hacia las entidades financieras, a las que exigieron acciones para favorecer la financiación de las empresas a fin de mejorar su liquidez. «Dada la alta cuota de responsabilidad que tienen en la crisis y teniendo en cuenta que el Estado está inyectando en la banca grandes cantidades de dinero, las entidades financieras deben asumir el riesgo que hoy día no están asumiendo», aseguró el secretario de CC.OO.
Las medidas propuestas por los delegados sindicales pasan por reducir el uso indebido de los expediente de regulación, huir de la congelación salarial e impulsar un nuevo modelo productivo basado en «la innovación y el reconocimiento del trabajo como un bien social de primera magnitud». Una meta para la que -”aseguraron-” es imprescindible que tanto el Gobierno de España como la Junta cumplan con sus compromisos.