El 36% no es el porcentaje de pago, sino de impago y consumo municipal, según los populares
El PP critica la tergiversación de datos del agua para justificar su privatización
El alcalde afirma que el estado del servicio es «resultado de 24 años de desastre absoluto» del PP
león
Con la crecida, el agua llega cada vez más embarrada. Unos barros que acrecentó ayer el PP, que desmintió «tajantemente» que el 63% del consumo no se facture, como anunció el lunes la portavoz socialista, Natalia Rodríguez Picallo para justificar la privatización del 49% del servicio, y que se encargó de remover aun más el alcalde, Francisco Fernández, quien acusó a los populares de «demagogia política» y «24 años de desastre absoluto». En medio, apareció la Federación de Servicios Públicos de UGT para acusar al equipo de gobierno de «tergiversar la realidad para hacer más asequibles sus objetivos privatizadores».
El PP calificó como «una sarta de mentiras» los datos ofrecidos por el equipo de gobierno y aclaró que «es el 36% el porcentaje del agua que no se factura», debido a que «es la que consume el propio Ayuntamiento en jardines, edificios municipales, colegios públicos, piscinas, coto escolar o campos de fútbol, entre otras instalaciones municipales». Dentro de la explicación, el edil popular Rafael Pérez Cubero desmintió que la limpieza viaria se haga con agua potable, ya que «desde el 2005 existen tomas de agua no potable», además de que abundó en también en que a partir de esta misma fecha «se inició un plan de detección de fugas, que reparó kilómetros de tuberías, y que está a punto de concluir con un mapeo de toda la red». «Así que el servicio no está obsoleto, sino que avanza», subrayó el concejal del PP.
Pérez Cubero acusó a PSOE y UPL de «insultar a los ciudadanos cuando dicen que no pagan». «Esto atenta contra la capacidad y honestidad de los trabajadores y de los propios ciudadanos, ya que además de contar el servicio con una plantilla modélica, con lectores e inspectores que observan todos los contadores, todos los ciudadanos de León pagan el agua que consumen a través del oportuno recibo, salvo aquellos que están exentos por no percibir un salario suficiente, ser pensionistas o estar en otro tipo de situación», enumeró el edil de la oposición, que aseguró que el equipo de gobierno «trata de justificar lo injustificable a costa de descalificar».
La crítica la remató su compañero del PP Julio Cayón, quien preguntó «dónde está el informe que trajo la concejala cesada, Humildad Rodríguez Otero, hecho por la Universidad en el que se mostraban fórmulas para no privatizar y hacer más rentable» un servicio que tiene un superávit anual de «cerca de 500.000 euros». «Por coherencia e higiene política deberían dimitir», aconsejó.
Fernández se defiende
Frente a estas acusaciones, el alcalde afirmó que el PP «cuando habla de todo esto está hablando de él mismo». «Que no se queden sólo con lo bueno, que también hicieron, sino que carguen con lo malo. Nosotros estamos intentando arreglar los problemas que ellos generaron, como la forma de gestión del agua», respondió Fernández, quien reseñó que la privatización del 49% del servicio «se tendrá un control exacto», además de que posibilitará que «se hagan una serie de inversiones necesarias».
Crítica de UGT
En una nota pública, FSP-UGT informó de que no se imagina que «en el resto de impuestos y tasas del Ayuntamiento hubiera un porcentaje del 63% de impagos, aunque es de suponer que con este equipo de gobierno PSOE-UPL la solución sería clara: -˜privatizamos para demostrar, que los ineptos e incompetentes son los demás». «Eso sí, debieran ser honestos con todas las consecuencias y con todos los ciudadanos, y a partir de hacer efectivas estas manifestaciones, reintegrar todas las retribuciones que han percibido del Ayuntamiento de León», retó el secretario general de la sección sindical, Maxi Ferrero, quien concedió que «el PP ha gobernado muchos años, y lo ha hecho tan mal, que los ciudadanos le han mandado a la oposición y ahora que estos mismos ciudadanos han dado la confianza al PSOE, su respuesta es la simplicidad de quien se exime de responsabilidades en la gestión pública y se acomoda en los intermediarios de la gestión privada».