Muy lejos del «techo» alcanzado el pasado verano por la inflación
El Indice de Precios de Consumo (IPC) ha registrado en marzo el primer signo negativo de su historia al caer un 0,1% en tasa interanual debido fundamentalmente al abaratamiento del petróleo y los alimentos, según informa OTR/Press. No obstante, en términos intermensuales, los precios subieron un 0,2% frente a febrero, un avance inesperado que modera en cierta manera el riesgo de que España entre en la temida deflación descartada por el Gobierno de momento.
El IPC cedió ocho décimas durante el pasado mes de marzo en tasa interanual, lo que sitúa la tasa de inflación en el -0,1%, la primera vez en la serie histórica que este indicador anota un registro negativo. Una cifra que no se ha producido en 47 años de vida de este indicador y que coincide con el dato adelantado del IPC armonizado de marzo. La tasa final, del -0,1%, contrasta con la obtenida en el mismo mes del 2008 (4,5%), uno de los meses en los que los precios subían de forma desorbitada debido al encarecimiento del barril de crudo.
Con esta tasa del -0,1%, la inflación interanual se aleja y mucho de los máximos cercanos al 5% que alcanzó durante el verano pasado, cuando los precios tocaron -˜techo-™ en el mes de julio, con un IPC del 5,3%. A partir de entonces, la inflación comenzó a descender, experimentando una gran caída, de 1,2 puntos, el pasado mes de noviembre, algo que no se veía en 22 años.
En total, desde julio del 2008 hasta marzo del 2009, el IPC se ha reducido más de cinco puntos, superando las estimaciones iniciales del Gobierno, que esperaba que este indicador cerrara el 2008 en el entorno del 2% (al final lo hizo en el 1,4%) y que siguiera bajando en el 2009, aunque sin llegar a una situación de deflación (el FMI considera que hay deflación cuando los precios decrecen durante dos trimestres consecutivos).
La caída de los precios en tasa interanual es consecuencia del continuo abaratamiento del petróleo y, en menor medida, de la moderación de los precios de los alimentos y las bebidas no alcohólicas, así como de los hoteles, cafés y restaurantes. Las mayores caídas interanuales de precios se concentraron en los bienes industriales, siendo el de los carburantes y combustibles el descenso más acusado.