| Entrevista | Lorenzo López Trigal |CATEDRÁTICO DE GEOGRAFÍA HUMANA
«Hay que promover los desplazamientos del medio rural al urbano»
La ciudad actual pierde sus límites. El medio rural se incorpora al urbano al extender la ciudad sus límites al campo

Lorenzo López Trigal, ayer en el campus de la Universidad de León
león
-”¿Cuáles son las causas de la despoblación y el envejecimiento?
-”La emigración campo ciudad muy dilatada en el tiempo desde el siglo XX. En las áreas de la montaña astur-galaico-leonesa no hay ciudades, salvo en los límites de la montaña; el desigual desarrollo de los territorios y bajas densidades de población hasta llegar a los mínimos que rozan los cinco habitantes por metro cuadrado. A estas circunstancias hay que añadir el aumento de la esperanza de vida.
-”¿Si no se toman medidas cuál va ser el futuro de los pueblos?
-”Hay que verlo desde una visión de una reconfiguración del territorio. La ciudad actual pierde sus límites, amplía sus fronteras con los desplazamientos diarios y semanales de la población. En la Cepeda o Maragatería hay poblaciones con seis habitantes por kilómetro cuadrado, pero si la población se refuerza con los desplazamientos diarios que van a trabajar y los fines de semana llega población, serán copartícipes en ese municipio. Los despoblados se han paralizado porque siempre queda población que se mantiene y se recupera con retorno de población.
-”¿Para conseguir ésto habría que hacer políticas activas?
-”Es crucial. Hay que promover políticas para consolidar esos desplazamientos y acompañarlos de medidas de retorno, no sólo de los mayores, sino en estos momentos de crisis, de población que vuelve no sólo al lugar de origen, sino a otros nuevos. Nadie quiere ir al mundo rural, pero el fenómeno urbano está ya en los núcleos rurales. A partir de ahora tenemos que ser conscientes de que aunque estemos en un núcleo rural tenemos un pie en la ciudad y todo a distancias a menos de una hora. Las distancias superiores a una hora, como ocurre en algunas zonas de León, limitan los servicios. Los gobiernos central y autonómicos tienen la posibilidad de legislar y encauzar los procesos de los desplazamientos de la población para moderar la población de algunas ciudades como Madrid en beneficio de las áreas más despobladas.