Sólo las estaciones de esquí y los viajes en tren registran un buen comportamiento en el sector
León recibe un 12% menos de turistas de negocios y de las escapadas urbanas
Los viajeros cada vez retrasan más sus reservas a la espera de conseguir la mejor orferta
león
El segmento de turismo de negocios y el de las escapadas urbanas son los dos que más se están viendo afectados por la crisis económica en los primeros meses del año. En el caso de León, una de las capitales que en los últimos años más había crecido como destino turístico de fin de semana entre los viajeros españoles, sólo en el primer trimestre del año el descenso registrado en las pernoctaciones supera el 12%, según los datos del último informe de coyuntura publicado por Exceltur. Una de las mayores caídas entre las principales ciudades receptoras de turistas urbanos, según esta organización. Entre ellas, únicamente Santiago de Compostela registró en estos primeros meses del año un ligero incremento de clientes.
El informe de Exceltur (asociación que agrupa a los más relevantes grupos empresariales turísticos españoles de los subsectores del transporte, alojamiento, agencias de viajes y tour operadores, medios de pago, alquiler de coches, ocio, parques temáticos, etc.) refleja cómo la actividad en el sector turístico ha retrocedido notablemente en los primeros meses del año, con una Semana Santa marcada por las «guerras de precios» entre los operadores turísticos. Y muestra también la preocupación por el futuro de uno de los motores económicos del país, que debe pasar «por reinventar el modelo turístico y aspirar a salir de la crisis en una posición más competitiva».
El esquí y Andalucía
En los primeros meses del año, y especialmente en las vacaciones de Semana Santa, sólo las estaciones de esquí (por el buen año de nieve) y algunos lugares de Andalucía han conseguido mejorar los resultados del año pasado. El caso es que son los hoteles urbanos, junto con las compañías de alquiler de coches y las líneas aéreas, los que están sufriendo con mayor intensidad el recorte en el gasto en ocio de los españoles. Y también de los turistas extranjeros, que a cambio tienen una estancia más larga (para compensar el coste del viaje).
La incertidumbre sobre el futuro económico y las ofertas hacen que los españoles estén acentuando una costumbre ya de por sí arraigada: el dejar para última hora las reservas de su viaje. En este caso, para ver si se consigue un mejor precio aprovechando el temor a la baja ocupación.