Europa intenta incentivar el cultivo en el secano ante el miedo al erial
a. c. | león
Por el mismo artículo, citado con el número 68 en la normativa europea, encuentran una vía de oxígeno los terrenos de secano de la provincia leonesa que cuenten con «rendimientos de menos de 2.000 kilos por hectárea». Cosechas que invitaban con el desacoplamiento de la PAC a abandonar el campo al disfrute del barbecho, el cobijo de la casa y la puntualidad del cobro de las ayudas europeas cuando tocara.
Esta amenaza, que sacaría las orejas al lobo de la desertización y acabaría con el sueño de la biodiversidad y gran parte de los cuentos que se cuentan en Europa vinculadas al desarrollo rural, se verá atenuada por la entrada en vigor de un fondo de ayudas al que podrán acogerse los agricultores que cuenten con estos rendimientos y no hayan perdido o vendido a especuladores los derechos históricos de la PAC. Cada productor recogerá «60 euros por hectárea», con una limitación de «un millón de hectáreas en toda España», explica el secretario general de Ugal.
La bolsa podrá engordar en 20 euros más para llegar hasta los 80 euros por hectárea, si el agricultor «diversifica y alterna cultivos de leguminosas, oleaginosas y proteaginosas en un porcentaje de un 20% y hasta 100 hectáreas como máximo cada uno», reseña Matías Llorente, quien establece que esta línea de ayudas horizontales, que es fruto de los últimos ajustes calibrados en la Comisión Sectorial de Agricultura, queda fijada hasta el 2013 y se suma al dinero que se percibe además por los derechos de la PAC.