Vivienda admite que el derrumbe de Araú provoca retraso en las obras
El derrumbe de la fachada de uno de los edificios de Araú que tuvo lugar el pasado mes de febrero se produjo por el estado deteriorado del edificio aunque también influyeron causas climatológicas. Así se desprende del informe técnico remitido por la dirección facultativa de la obra al Ministerio de Vivienda al Ayuntamiento de San Andrés del Rabanedo el pasado 20 de mayo y que leyó ayer, a instancias del PP, el concejal de Urbanismo, Manuel Rubial en el Pleno.
El estudio afirma que la «estructura material del muero en origen es de muy baja calidad, de machones de ladrillo con rellenos de adobe y tapial». Además recoge que el muro que se derrumbó presentaba «un deterioro notorio con grandes grietas desde hacía años». Según el informe técnico el origen del derrumbe «es que la base del muro no ha soportado el peso del resto del muero debido a su mal estado de conservación». También reconoce que por la «fragilidad» de esta fábrica «cualquier variación en sus condiciones de humedad, soleamiento, vibraciones o distribución de cargas puede haber sido suficiente para originar el colapso vertical».
El Ministerio recuerda que el estudio integral previo al inicio de las obras advertía que esto podía suceder. «Cualquier intervención en este muro se considera arriesgada; se puede optar por demolerlo o conservarlo con medidas de refuerzo», señala. Además añade que «el colapso se produjo antes de dar tiempo a que comenzaran los trabajos de refuerzo programados en el proyecto de ejecución».
«Síntomas previos»
Este derrumbe ha provocado retraso en el ritmo de ejecución de las obras que, con un plazo de 18 meses, comenzaron el pasado mes de diciembre. Así, y a fecha del pasado mes de abril, hay un desfase de 64.906 euros respecto a lo que tenía que haberse certificado siguiendo el plan de trabajo. Es decir, deberían haberse ejecutado hasta la fecha el 8,7% de la obra y el porcentaje es del 6,15%. Esto se debe, según Vivienda, a que tras el desplome hubo que organizar los trabajos de emergencia de estabilización del inmueble, con la consiguiente paralización del resto de trabajos.
El informe técnico también resalta que no se produjeron daños personales «gracias a los síntomas previos que dicha fachada presentó minutos antes del desplome», por lo que dio tiempo a desalojar el edificio 4 en el que los operarios estaban desescombrando.