Opinión | f. ramos
Cuánta burla a los leoneses
currencias. Al PSOE le va la marcha; tiene querencia por anegar valles en León. Metió Riaño bajo agua y hubiera hecho lo mismo con los omañeses si no le llegan a parar los pies Europa, un informe medioambiental desfavorable y el sentido común, por este orden. Ya llovió, ya. Pero el PSOE erre que erre. Como el PSOE por sí solo no puede pensar hay que creer que el mismo —los mismos— que empujaron para echar abajo Riaño y completar así la obra que dejó pendiente Franco —que anacronismo, que Felipe González, el de la pana, Suresnes y la libertad se encargara de ejecutar los flecos sueltos de la dictadura— sigue vivo y además manda en el emporio socialista. Algo deben de mandar cuando a la CHD, al ministerio del uno y medio —Medio Ambiente, Medio Rural y Medio Marino— se le ocurre licitar un estudio de alternativas a la escasez hídrica de 50.000 hectáreas del Páramo Leonés con la posibilidad del recrecimiento de la presa del Luna, en otras palabras. Hacerla más grande; resumiendo, meter más agua por encima del retén de los Barrios. Para no entendidos, anegar más tierra de la montaña leonesa. Eso es lo que significa recrecer en el argot de la CHD de Gato, de la CHD de Valladolid, el último organismo con estructura vertical inspirado en los principios del Movimiento. Los no iniciados en descifrar eufemismos deben saber que para lograr el efecto recrecer al que alude la licitación del gobierno del PSOE basta con elevar la pared de la presa y así lograr que las colas del embalse ganen más espacio hacia el norte, hacia el oeste; o sea, hacia valles declarados reserva de la Biosfera, espacios naturales y sobre los que pesan un sinfín de sellos de especial protección. De congruentes es montar el chocho por una cantera y un sabinar y luego meter en papel oficial que el último terreno no lunático en el valle del Luna sea también fábrica de lodos. Creen los últimos luniegos que aún se atreven a vivir por encima del embalse, los babianos también, que puede tocarles la pedrea, que el envite es un farol de esos que se permite esta administración ajena a las consecuencias de prometer y no hacer; el problema es cuando amenazan. Por eso están algo acongojados, no sea que aquello del desarrollo rural que tan bien sale en letra oficial del ministerio del ramo no haya llegado aún pero sí se vayan a lograr unas cuantas hormigoneras para elevar unos metros el muro de cemento de los Barrios y dejar al mismo San Emiliano con el agua por los tobillos. Qué ocurrencias. Cuánta burla ha aguantado la montaña de León. Cuánta más le va a tocar aguantar a los pobres agricultores del Páramo, para los que no hay agua aunque sí sobre para turbinar electricidad en la presa de Ricobayo. Cuánta burla a León y a los leoneses.