La Junta llena de faltas un examen de lengua para alumnos de Primaria
La prueba, que pasaron cerca de 4.000 alumnos leoneses de 9 y 10 años, medía la competencia en comunicación lingüística para «orientar la enseñanza»
Suspenso. La nota se aplica a la Junta, que en las últimas semanas del curso pasó un examen, destinado a evaluar la «competencia en comunicación lingüística» de los alumnos de 4º de Educación Primaria, en el que se cuentan más de diez faltas de ortografía graves: acentuación, letra y puntuación. Errores ajenos al filtro de los correctores ortográficos de los programas informáticos, que quedaron a la vista de los profesores que tuvieron que leer en alto la fábula de «La Lechera» a casi 4.000 alumnos leoneses, de 9 y 10 años, para que cumplimentaran una «prueba de evaluación de diagnóstico»: la herramienta con la cual la Consejería de Educación pretende medir el nivel de los escolares.
La prueba, aplicada por primera vez como desarrollo de la Ley Orgánica de Educación (LOE) junto a otra de «competencia matemática», fue elaborada por un comité de expertos, adscrito a la consejería, con el objetivo de servir de muestra para «orientar la enseñanza e inspirar decisiones relativas al proceso enseñanza-aprendizaje». El grupo ideó un examen en el que los profesores debían leer la fábula y pasar un cuestionario a los alumnos. En el sobre, que llegó a los centros por servicio de paquetería con la advertencia de que un miembro de la administración supervisaría los exámenes, también se incluían los criterios de correción. Unas plantillas en las que se instaba a los docentes a hacer constar, para su penalización en los resultados, si el examinado tenía «6 o más errores ortográficos de importancia en los textos que escribe: m antes de b y p, escritura de sonidos k, z, g suave, uso de letras mayúsculas, faltas en palabras usuales, acentuación general...».
Algunas de estas faltas, como los errores de acentuación o los fallos en palabras usuales, estaban contenidas en el texto de referencia. Más de un profesor se debatió entre corregir a los expertos o a los niños.