Análisis | a. g. pUENTE
La maqueta que no fue
El objetivo de romper la estacionalidad sigue paralizado por cambios políticos
Dos presidentes desde el 2004 y distintas ópticas de lo que San Isidro precisa para ganar competitividad y conseguir ser el referente del norte del país. Un ambicioso proyecto residencial y de ocio paralizado y un gran problema: la falta de suministro eléctrico para continuar creciendo y transformar la estación.
Una maqueta impresionante: nieve, hoteles, un centro comercial, campo de golf, pabellón polideportivo con piscina climatizada, pista de hielo, gimnasio y hasta spa. Viviendas en altura, adosados, cabañitas y parcelas para sueños propios. Así nacía en el 2004 el proyecto de la expansión urbanística y residencial de San Isidro.
Un plan que, por vez primera, pensaba en rentabilizar el enclave más allá de la temporada invernal: la llamada oferta de desestacionalización. ¿Y qué ha sido de todos esos proyectos? Ahí siguen, en la maqueta. En el medio, un cambio de gobierno en la Diputación y distintas ópticas de sus presidentes de lo que debe ser San Isidro.
Y el gran problema: el déficit energético. Los sucesivos retrasos en las obras del nuevo tendido eléctrico -"el principal causado por no presentar la Diputación el impacto ambiental para una obra que obviamente lo necesitaba en pleno Parque Regional de Picos-" explica gran parte del problema.
Bloqueo en las construcciones previstas (se han ejecutado algo más de 200 viviendas de las casi 400 diseñadas) y freno al complejo hotelero y el centro comercial. Demandas a la empresa por parte de clientes insatisfechos porque el plan no pudo ser como fue pensado (un lucro cesante por los contratos frustrados que ahora reclama a la Diputación), descrédito comercial y ahora un pleito judicial contra la institución provincial que puede prolongarse años.
San Isidro pierde. Retrasa su objetivo, marcado en el plan director, para romper la estacionalidad y llenar de visitantes la zona todo el año. Una potencialidad, la de una estación de montaña, que necesita crecer con las dotaciones comprometidas y un proyecto claro de lo que la Diputación quiere para el futuro de la que anhela ser la estación de referencia del noroeste del país.