El abandono de actividad agraria preocupa en el sector industrial
Representantes de firmas de maquinaria agrícola, semillas y fertilizantes alertan de las consecuencias de la nueva PAC
Con la orden europea que exime a los agricultores y a la mayor parte del sector ganadero de mantener actividad en sus explotaciones como condición indispensable para cobrar las ayudas de la Política Agraria Común, el flanco económico que depende de la iniciativa del sector primario comienza a preocuparse seriamente. Encabeza este elenco de «seriamente afectados» por la decisión de Europa de compensar con ayudas sin necesidad de producir, el colectivo de maquinaria agrícola que opera en la provincia leonesa, consciente de que el recorte en los cultivos -”innecesarios en el 2010 para cumplimentar los más de 13.000 expedientes de la PAC en León-” le va a afectar de forma directa en su facturación. «Si no es necesario cultivar, si se abre la posibilidad de abandonar la actividad, la cadena se traslada a los equipos de maquinaria, a la actividad en los talleres, será innecesario renovar máquinas porque no habrá necesidad de ellas, ni de reparar las existentes», razonaba ayer un representante de una firma multinacional especializada en la venta de tractores y máquinas de labores agrícolas. En línea con este temor de recorte de actividad se encuentran los representantes de fertilizantes o semillas, uno de los sectores que en los últimos años más se ha desarrollado y ha experimentado con rendimientos a través de I+D+i. «Nosotros no valoramos decisiones a nivel político, ni vamos a entrar en si resulta más o menos adecuado para un sector una fórmula u otra de percibir las ayudas europeas que se han ganado por derechos a lo largo de años de trabajo y sacrificio en el campo; pero es evidente que cualquier medida que incentive directa o indirectamente la posibilidad de abandono de la actividad agraria nos va a afectar de forma negativa. Nos dedicamos a vender semillas y abonos», analizó un representante industrial de una firma que comercializa semillas de cereal.
La nueva orden deja constancia también de inquietud por la pérdida de actividad en el campo que termine por liquidar la escasa fuerza productiva que le queda al sector primario leonés. Desde el año 2010 se librea el corsé de recibir ayudas a cambio de cultivar cereales u oleaginosas; además, desvincula las ayudas del ovino de la exigencia de mantener y manejar los rebaños.