La línea del tranvía tendrá un canon de menos de 6 millones de euros al año
El Ayuntamiento aprobará el viernes los pliegos de licitación de obras y explotación de la infraestructura para que antes de final de año haya adjudicatario

Gutiérrez, a la izquierda, junto al edil de Movilidad, Díez.
Desde «el ecuador del mandato», el equipo de gobierno se felicitó ayer de que «a pesar de las dificultades cumple con su programa», como publicitó el concejala de Urbanismo del Ayuntamiento, Francisco Gutiérrez, tras anunciar el nuevo paso administrativo para el desarrollo del tranvía. Resuelto hace tres meses el estudio de viabilidad, el Pleno del próximo viernes aprobará «la memoria, donde van aspectos sociales, económicos y jurídicos; la resolución de las alegaciones; los anteproyectos de obras y explotación; y los pliegos, tanto técnicos como de condiciones económicas y financieras para poder licitarlo». «Si todo va bien, en septiembre u octubre se abrirá el plazo para la presentación de ofertas y antes de final de año habrá un adjudicatario para empezar a ejecutar la infraestructura», reseñó el edil, quien explicó que antes de que acabe su periodo gubernativo, en el 2011, estará abierto al menos un tramo de la línea.
Estos documentos detallan las 14 paradas que se instalarán en los 6,6 kilómetros de la línea, que unirá el Área 17 con Puente Castro, con frecuencias de paso de «entre 8 y 12 minutos», y un tiempo total de recorrido de 16 minutos desde «las 07.00 hasta las 23.00 horas». Un esquema funcional que cuenta con acaparar «cuatro millones de viajeros al año».
La factura será de 84 millones de euros, una vez sumado el IVA, que serán abonados por la empresa adjudicataria a cambio de la titularidad de la explotación durante un periodo de 40 años. Cuatro décadas en las que el Ayuntamiento tendrá que aportar, «a partir del 2012, un canon por disponibilidad del tranvía inferior a los 6 millones de euros». «Esta cifra será menor, puesto que las empresas ofertarán a la baja, además de que disminuirá con los ingresos por el billetaje, la publicidad en las marquesinas, las subvenciones o la entrada de un teórico consorcio de transporte», citó Gutiérrez, quien avanzó que la suma de estos conceptos puede hacer que «a lo mejor acabe no teniendo coste para el consistorio», e insistió en que «será uno de los proyectos más rentables de la ciudad».