Crónica | c. tapia
Estudios acústicos de la calle antes de levantar edificios
La Ley del Ruido de Castilla y León, que entrará en vigor el 9 de agosto, obliga a aumentar el aislamiento de los edificios

Las nuevas edificaciones deben estar protegidas.
La Ley del Ruido de Castilla y León, que entrará en vigor el 9 de agosto, es la primera de España que desarrolla la normativa estatal. Regula los niveles sonoros máximos que deben tener las actividades para no molestar a los vecinos, derogando la normativa existente del año 1995. La ley de Castilla y León obliga a hacer mapas de ruido en las poblaciones de más de 20.000 habitantes (León ya lo tiene y ya lo ha iniciado San Andrés del Rabanedo). Establece un mayor control de la calidad acústica del interior de los edificios y obliga a realizar estudios acústicos de la calle en la que se va a construir el edificio para fijar el aislamiento de la construcción en función del ruido.
La normativa es más restrictiva que la hasta ahora vigente en «los índices de inmisión», es decir, la cantidad de ruido que puede acceder al interior del edificio y en el artículo 28 especifica que «no podrán concederse licencias de construcción de edificaciones destinadas a viviendas, usos hospsitalarios, educativos o culturales si los índices de inmisión medido o calculados incumplen los objetivos de calidad acústica».