El cementerio tendrá una capacidad para treinta años
El Ayuntamiento aprueba el anteproyecto del camposanto y el crematorio

Imagen virtual del futuro cementerio municipal.
La empresa Mémora ha presentado al Ayuntamiento de San Andrés del Rabanedo el anteproyecto del futuro cementerio municipal y del crematorio, que se construirán en unos terrenos ubicados entre Trobajo del Camino y San Andrés, en las proximidades de la pista del aeropuerto, en la zona de balizamiento.
El Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) ya contempla la construcción del cementerio y crematorio. Los terrenos necesarios para la construcción del cementerio y crematorio municipales suman cerca de 20.000 metros cuadrados. Si se cumplen las previsiones, ambas instalaciones tendrán dos accesos, uno desde San Andrés y otro desde Trobajo del Camino.
El Ayuntamiento dio ayer el visto bueno a este anteproyecto, después de ser valorado por los servicios técnicos del Ayuntamiento y de que la alcaldesa de San Andrés, María Eugenia Gancedo, y el concejal de Infraestructuras y Urbanismo, Manuel Rubial, se reunieran en el mes de abril con los responsables de la Mancomunidad de Servicio Funerarios (Serfunle) para concretar el proyecto de construcción. Ahora, el siguiente paso es la redacción del proyecto definitivo y su aprobación por el Consejo de la Mancomunidad de Servicios Funerarios.
Necesidad de un nuevo cementerio. La construcción de un cementerio municipal es necesaria debido a que los camposantos, sobre todo los de Trobajo del Camino y San Andrés, están prácticamente agotados y necesitan una ampliación. Ahora, con la construcción del cementerio y el crematorio municipales la ampliación ya no será necesaria. La Mancomunidad de Servicios Funerarios (Serfunle), a la que pertenece el Ayuntamiento de San Andrés del Rabanedo, será la encargada de la financiación y gestión del cementerio, crematorio y tanatorio.
El nuevo cementerio municipal, que satisface una antigua petición vecinal, se ha proyectado con una capacidad para los próximos treinta años y su ejecución se realizará por fases. Según las estimaciones, un millar de enterramientos tendrán lugar en los próximos cinco años y más de dos mil en los diez próximos años. En la primera fase, prevista para cinco años, se realizará el cierre total del cementerio, que contará también con un crematorio y separará las zonas de nichos de las de las tumbas.