El PAL-UL vota en contra del Plan General de Ordenación Urbana
La formación denuncia la imposibilidad de contribuir a la redacción del documento a través de las alegaciones
El Partido Autonomista Leonés explicó en un comunicado de prensa las razones por las que votó en contra del Plan General de Ordenación Urbana de San Andrés del Rabanedo. En el último pleno ordinario constará el rechazo del partido leonesista al dictamen de la comisión informativa de urbanismo, vivienda e infraestructuras. La negativa a apoyar el proyecto proviene de que a juicio del grupo político el proceso de redacción del documento nació viciado desde el primer momento al estar exclusivamente tutelado por el concejal de Urbanismo, Manuel Rubial Sánchez, quién privó al resto de las formaciones políticas, ciudadanos y colectivos profesionales de una participación más activa en el proceso de elaboración del mismo. Esta postura se avala en que de un total de 1.158 alegaciones presentadas tan sólo 84 fueron estimadas en su totalidad. Las alegaciones promulgadas por el Colegio Oficial de Arquitectos de León así como el informe sectorial de la Diputación Provincial fueron completamente desestimadas. Las mayores críticas del PAL-UL señalan que documento no recoge el grado de adecuación de las dotaciones existentes a las necesidades de población. De esta manera, el estudio arroja una proyección de 51.000 habitantes en un período de 20 años y una posible duplicación en 50 años, estimación basada únicamente en una privilegiada situación y buenas comunicaciones. Asimismo, la formación política alerta de que en el documento se urbanizan áreas con peligro hidrológico de inundación en diferente grado. Según el PAL-UL el modelo urbanístico propuesto por el PSOE carece de un sólo dato sobre el soterramiento del ferrocarril o la futura ronda norte. Este hecho, unido a que existen sectores del suelo urbanizable residencial que tienen una amplia extensión que puede dificultar la puesta en marcha del PGOU, hace el proyecto inviable. El grupo político municipal no duda en acusar tanto a la alcaldesa como al propio concejal de Urbanismo de haber trasladado una «falsa disposición» a atender cualquier tipo de sugerencia para enriquecer el PGOU, «cuando la realidad, sin embargo, es muy distinta».