Coleccionista y buscador de antigüedades
La explosión de un artefacto explosivo, que databa de la Guerra Civil Española fue la causa de la muerte de Francisco Javier Fernández González.
El inspector jefe de la brigada de estupefacientes de Oviedo era un reconocido coleccionista de antigüedades y artículos militares y dedicaba a su afición gran parte de su tiempo de ocio.
Entre las aficiones de Fernández González se encotraba la de localizar artefactos explosivos y militares escondidos en el monte y en los campos. El mismo localizaba los artículos que posteriormente recogía y trataba de desactivar para incluirlos en su colección personal. Esta práctica de constatado riesgo fue la que produjo su defunción, certificada en la misma tarde de la explosión. Precisamente, la bomba estallada el jueves era el último artefacto que el policía había descubierto en un monte de la provincia. Este tipo de artefactos fechados en la Guerra Civil son residuos del conflicto que se encuentran, en algunos casos, activados y cuyo capacidad explosiva ha de ser anulada por especialistas.