SARIEGOS
El PSOE anuncia un acuerdo sobre el transporte a Carbajal y el PP lo niega
Los socialistas aseguran que ya se ha alcanzado un «acuerdo verbal» pero el equipo de Gobierno señala que aún se sigue estudiando una contraoferta de Alsa

Los vecinos exigen que las frecuencias de autobuses vuelvan a ser de media hora.
El equipo de Gobierno del Ayuntamiento de Sariegos está estudiando la última contraoferta presentada por la empresa concesionaria del servicio de transporte urbano, Alsa, para normalizar el servicio de transporte a Carbajal de la Legua, según confirmó ayer la segunda teniente de alcalde, Sonsoles Sanz, que aseguró que aún no se ha tomado ninguna decisión sobre esta propuesta, que será analizada en el pleno extraordinario convocado para próximo lunes.
Sanz señaló las negociaciones se llevan a cabo a través de la comisión integrada por representantes de todos los partidos creada el pasado 14 de agosto, en la que también participa el PSOE, y que se desconoce si el servicio de autobuses se reanudará con frecuencias de media hora o de una hora.
Las declaraciones de la segunda teniente de alcalde desmienten el comunicado remitido ayer por el portavoz del Grupo Socialista Ángel Llanos, en el que asegura que se ha alcanzado un «acuerdo verbal» con la empresa que contempla el restablecimiento del servicio para este año, «en las mismas condiciones existentes antes de la reducción y su continuidad en sucesivas anualidades introduciendo las modificaciones que se deriven de futuras negociaciones».
En la nota, los socialistas de Sariegos reafirman su petición de celebrar el pleno monográfico del lunes, para abordar la situación del transporte. Según Llanos, su decisión de no desconvocarlo se debe a que pretenden que de la sesión salga una resolución en firme «que obligue al Ayuntamiento a llevar a la práctica lo que, en estos momentos, sólo es un acuerdo verbal entre el equipo de Gobierno, la oposición socialista y representantes de la empresa concesionaria de este servicio».
La polémica surgió el pasado 1 de agosto, cuando se suprimieron once autobuses al incrementarse de media hora a una hora las frecuencias de los viajes, debido a un supuesto descenso del número de viajeros, lo que disparaba la factura mensual para el Ayuntamiento de 18.000 euros a casi 29.000.
Tras esta decisión, los vecinos se movilizaron contra los cambios y lograron recoger más de mil firmas.
La empresa ya anunció en su día que, aunque se llegue a un acuerdo sobre las frecuencias, no podrán restablecer el servicio hasta el 14 de septiembre.