Retiradas más de 400 toneladas para rescatar al minero de Cerredo
Más de 400 toneladas de carbón y escombro (lo que equivale a más de 400 vagonetas de mineral) se habían retirado hasta primera hora de la noche de ayer en el intento de rescatar al picador Gerardo Fernández Rubio, que quedó atrapado a mediodía del martes en la capa Inesperada de la mina de Coto Minero Cantábrico (empresa del grupo minero Alonso) en Cerredo. Las tareas de rescate han resultado muy dificultosas, por la continua caída de escombros sobre la zona en la que se produjo el derrabe que atrapó al picador. Con el paso de las horas los equipos de rescate han optado por afianzar la seguridad, con la colocación de cuadros metálicos para intentar contener la caída de mineral.
En la madrugada del miércoles la brigada de rescate estuvo a apenas dos menos de donde se encuentra el cuerpo del minero accidentado, pero los desprendimientos obligaron de nuevo a retroceder al equipo. Fuentes de la empresa confiaban ayer en localizar por fin al minero atrapado durante esta madrugada.
El accidente se produjo sobre las 12.30 horas de la mañana del martes, cuando el picador y su ayudante se encontraban calando una chimenea para preparar un taller. El ayudante dejó el hueco para buscar material, momento en el que se produjo un derrabe que atrapó al picador.
Gerardo Fernández Rubio, de 34 años y natural de Cangas de Narcea, trabaja en una contrata de Uminsa en la explotación de Cerredo, en la localidad asturiana de Degaña, que explota la empresa leonesa. El picador fue recolocado en esta empresa tras la reconversión de Antracitas de Cillón, donde trabajaba anteriormente.
El accidente laboral minero registrado en Asturias tuvo ayer miércoles su repercusión en algunas explotaciones de carbón del Bierzo. Los trabajadores de los grupos Santa Cruz y Sorbeda, pertenecientes a la empresa Unión Minera del Norte (Uminsa) no entraron a los tajos en señal de duelo por el trabajador sepultado por un derrumbe de la galería en Cerredo, en Asturias.
Se trata de unos doscientos trabajadores de los dos grupos bercianos, que de forma espontánea decidieron secundar el paro. Los trabajadores no entrarán a la mina hasta que no terminen las labores de rescate del minero asturiano.
Se da la circunstancia que hace tiempo fueron trasladados desde el Bierzo varios mineros al grupo asturiano donde se produjo el accidente laboral.
Coto Minero Cantábrico, en la que trabajan actualmente unos 300 mineros, fue el resultado de la fusión de la Minero Siderúrgica de Ponferrada y Hullas del Coto Cortés y contaba a principio de este año con una plantilla de 719 trabajadores repartidos entre sus cuatro centros de trabajo en Asturias y León.
Se trata de la segunda compañía minera privada más importante del país tras Uminsa, ambas propiedad del empresario leonés y presidente de Carbunión, Victorino Alonso