La inspección detectó cinco casos de agua no apta para el baño en la provincia
La Agencia de Protección de la Salud y la Salud Alimentaria cerró la campaña de baño, fijada entre el 15 de junio y el 15 de septiembre, con 323 inspecciones que arrojaron 17 situaciones en las que la calidad del agua era desfavorable, principalmente en las provincias de Ávila, con seis; León, con cinco; Soria, con cuatro, y Burgos, con una, según los datos que acaba de recabar este departamento, dependiente de la Consejería de Sanidad.
Entre las actividades de vigilancia y control ejercidas por la Agencia figuran las zonas de aguas de baño de la comunidad. La inspección se centra en los niveles de las bacterias enterococo intestinal y de escherichia coli, que son las que determinan la aptitud o no de unas aguas para su uso recreativo.
Esta materia está regulada por un decreto del 2008 que aborda el conjunto de la gestión sanitaria de calidad de las aguas de Castilla y León. Las inspecciones y tomas de muestras son programadas para cada zona de aguas de baño según el calendario de control establecido en cada provincia y las realizan los Servicios Oficiales Farmacéuticos de cada demarcación.
Las personas interesadas en conocer durante la temporada de baño la calidad sanitaria de las aguas pueden acceder a esta información, a través de el portal de la Consejería de Sanidad (www.saludcastillayleon.es), en el apartado de la Agencia de Protección de la Salud y Seguridad Alimentaria, así como mediante la aplicación informática Náyade, creada a tal efecto por el Ministerio de Sanidad y Política Social.