La Ley de Desarrollo Rural prioriza a los municipios con menos población
El articulado de la norma promovida por el Gobierno establece criterios urgentes de ayuda precisamente para los municipios que se han excluido en León
Una carretera que comunica parte de la Sobarriba con la capital leonesa; esta zona no es nivel 1.
Zona rural a revitalizar, según la urgencia que permite la ley de desarrollo rural, debe cumplir de forma simultánea tres condiciones: una densidad de población menor que la media del mundo rural español (por debajo de 19,22 habitantes por kilómetros cuadrado); una población activa en el sector primario mayor que la media del sector agrario español (26 %); que se deba emplear más de media hora por carretera para acceder al núcleo urbano -30.000 habitantes) y que la renta per cápita sea igual o menor de los 11.729 euros, que fijan los ingresos medios de la familias españolas que tienen su medio de vida en el mundo rural. Estos criterios calcan de forma plena el perfil social y económico del campo leonés, especialmente la estructura que define a la cuarentena de excluidos del nivel 1, o zona a revitalizar. El colmo de la coincidencia con la aspiración de los municipios leoneses a ser rescatados de la penuria por la ley de desarrollo rural es la de formar parte del la relación de núcleos poblaciones con una densidad extremadamente baja. En León resulta habitual toparse con territorios con menos de cinco (5) habitantes por km 2 . El Plan de Desarrollo Rural Sostenible que se aplicará en el próximo lustro prevé aportar ayudas, a otro nivel, a municipios considerados intermedios de acuerdo al número de habitantes u otras condiciones de vida y dispersión poblacional. Los periurbanos hacen prevalecer la proximidad a una gran ciudad sobre otras circunstancias sociales o económicas que no desmerecen nada de las del nivel 1, como se aprecia a pocos kilómetros de la ciudad leonesa.