El tripartito de Villaquilambre aprueba los pliegos para la concesión del agua
La oposición ve innecesario externalizar el servicio, critica la precipitación para aprobar las bases y denuncia que existen otras fórmulas contra la crisis financiera

El concejal de Infraestructuras, Vicente Álvarez, explicó ayer las pliegos del agua.
Villaquilambre externalizará el servicio de aguas antes de que finalice el año. El Pleno celebrado ayer aprobó los pliegos de la concesión, que será por 25 años con un canon fijo de 3,5 a 4 millones de euros. En los pliegos se hace constar explícitamente que la contratación de las actividades previstas no implica en ningún modo la cesión de la titularidad del servicio municipal de aguas y saneamiento, ni tampoco la propiedad de las instalaciones, que corresponderán siempre al municipio.
Según explicó el concejal de Infraestructuras, Vicente Álvarez, el contrato tiene como finalidad la mejora de la gestión de abastecimiento de agua y saneamiento para todos los cuidadanos del municipio, «ya que con el crecimiento poblacional se hace complicado dar un servicio de calidad técnica y medioambiental que resulta imposible lograr con los medios del Ayuntamiento». De ahí que confíe en una «empresa experta en este tipo de servicios».
Álvarez insistió en que el objetivo es racionalizar el uso del agua y advirtió que supervisarán «escrupulosamente» la gestión de la adjudicataria, a la que se pedirá responsabilidades en la solución de las averías.
Sin embargo, sus argumentos no convencieron a la oposición, que consideró precipitado aprobar los pliegos de la concesión sin exposición pública y que votó en contra de la propuesta, al considerar que el Ayuntamiento puede seguir gestionando el servicio y hacerlo rentable, así como buscar otras fórmulas de financiación. El portavoz de Inpovi, Manolo Fernández, considera que el tripartito «quiere tener dinero fácil hipotecando durante 25 años nuestro patrimonio».
Por su parte, el secretario general de Civiqus, Manuel Mitadiel, indicó que se había comenzado «mal, al no tener en cuenta a las juntas vecinales, que siguen siendo dueñas de parte de las infraestructuras».
El patrimonio. Álvarez recordó que en el proceso de externalización no se discute la propiedad del agua o de las redes, al igual que no se entrega patrimonio a la empresa. Unas palabras que apuntaló el alcalde, Lázaro García Bayón, al indicar que «aquí no se vende nada, sólo se concesiona la gestión, y el servicio no reporta dinero al Ayuntamiento, sino un déficit de 200.000 euros». Mitadiel solicitó un debate sobre el asunto, reconoció que cuando estuvieron en el Gobierno también recibieron la visita de empresas interesadas en gestionar el agua y mostró su acuerdo en invertir en el servicio, «pero desde el Ayuntamiento, para que el beneficio se quede en el municipio, porque la empresa que venga no es una oenegé, como dijo Inpovi». En los pliegos se especifica que la adjudicataria debe aportar un canon variable, en función de la facturación, así como una propuesta de mejoras y un avance del plan director. El regidor entiende que los cuatro millones que percibirán por la concesión contribuirán a «mejorar la calidad de vida de los vecinos al permitirnos continuar el ritmo de obras».