Entrevista | Aurora Tejerina | anarquista feminista, hija de laurentino Tejerina
«Mi padre ha sido el anarquista que más hizo por León, Durruti marchó»

Aurora Tejerina participa hoy en el homenaje libertario de la CGT.
Aurora Tejerina tiene recuerdos de León desde los tres años. Era 1931. Y la IIª República acababa de nacer. «Esa plaza se llamaba Plaza de la Libertad y los leoneses no lo saben», afirma apuntando a la plaza de Santo Domingo.
Hoy participa en el homenaje libertario que con el que la CGT cierra las jornadas Hálito Durruti a las 20.00 horas en el salón de actos del Ayuntamiento de León. Se sentará con Manuel Durruti, sobrino de Buenaventura Durruti, y Víctor Crémer, nieto del escritor y periodista Victoriano Crémer fallecido este año.
Aurora Tejerina se hospeda en el hotel Alfonso V, en la calle Padre Isla, unos metros más abajo de la casa familiar por aquellos años, donde llegaron a acoger a «alemanes anarquistas que ya entonces huían de la persecución de Hitler». Su padre fundó en León la FAI y la CNT, en 1916 y 1917 y aparte de episodios carcelarios esporádicos fue condenado en León a 30 años de cárcel «por escribir sobre los crímenes del rey y de la dictadura de Primo de Rivera».
Logró evadirse a Francia de la prisión de Burgos, razón por la que Aurora y su hermano Antonio nacieron en Biarritz. Los primeros días del golpe, «mi padre fue a la radio en León, a pedir al pueblo que se levantara y al Gobierno Civil a pedir armas. El gobernador se negó y a los pocos días fue asesinado. He oído decir a importantes historiadores que perdimos la guerra por la negativa de los socialistas de armar al pueblo, por permitir que el Ejército entrara por Algeciras y a causa del apoyo internacional al fascismo».
Su familia se refugió en Viloria de la Jurisdicción, en la casa de abuela materna. Allí pasa Aurora la guerra, mientras su padre lucha en el frente norte con el Batallón 206 formado por milicianos anarquistas, y la posguerra hasta que logra reunirse con su madre y sus hermanos en Francia en 1949. Su padre quedaba enterrado en el cementerio de Viloria. Vivió seis años como un topo en una trinchera abierta en la bodega y tres enterrado clandestinamente.
Cuando se descubrió el enterramiento tras detener a un grupo de anarquistas que habían sido acogidos en la casa, su hermano y su tía fueron juzgados por «inhumación ilegal» y condenados a sendas multas de 120 pesetas. «A mi hermano le echaron de España por indeseable, aunque no consta en la sentencia», aclara.
Aurora Tejerina defiende que el Hálito Durruti «debería ser un homenaje a todos los que lucharon y perdieron su vida. Durruti es conocido mundialmente pero en León no hizo gran cosa porque se marchó».
De su padre destaca que «fue el anarquista que más hizo por León». Recuerda que le bautizaron en la guerra como «Comandante Tejerina Peña Ubiña» porque resistió en tres ocasiones el ataque de las tropas de requetés. «Nunca llevó medallas. Era un revolucionario que amaba profundamente las ideas en las que creía y dio su vida por la humanidad. Fue un adelantado a su tiempo, un anarquista feminista que se codeó con las élites europeas, porque dio conferencias por toda Europa, pero también fregaba en casa. Tal era su coherencia».
Cuando murió, escondido como un topo en la bodega de Viloria, ella también creyó morir. «Le ponía flores y hablaba con él donde estaba enterrado».