El sindicato de veterinarios pide al Poder Judicial más celeridad
Las sentencias pendientes sobre la consideración de carrera profesional prolongan el agravio comparativo, dice el gremio

Redondo, Reyero, Llorente, Martínez, Moreno, María Rodríguez y Teresa, en la clausura.
Manuel Martínez, presidente del Sindicato de Veterinarios de León (Sivele) exigió ayer al Poder Judicial que agilice las sentencias pendientes en los juzgados de lo Contencioso-Administrativo para que la consideración de los integrantes de este sector como carrera profesional propia se acelere al máximo, a fin de acabar con los agravios comparativos que desde su punto de vista se producen.
Martínez realizó estas manifestaciones en el transcurso de la rueda de prensa correspondiente a la clausura de la Jornada de Trabajo del sindicato, que se celebró ayer en el Hotel Conde Luna, cerrada por el director general de la Agencia de Protección de la Salud y Seguridad Alimentaria, Jorge Llorente, acompañado del jefe del Servicio de Agricultura de la Junta en León, Fidentino Reyero, el de Sanidad, Pedro Redondo y la concejala de Sanidad del Ayuntamiento de León, María Rodríguez, así como el diputado socialista nacional Diego Moreno.
Participaron también en la rueda de prensa el presidente de la Federación, Juan Carlos Alonso y la secretaria en funciones, Gloria Álvarez.
Alrededor de 1.100 profesionales de este sector se erigen en el colectivo provincial más fuerte de la comunidad, que cuenta con unos 3.500 veterinarios en total.
El presidente del Colegio de Veterinarios de León, José Luis Teresa, lamentó que las estructuras fundamentales de este sector a nivel público hayan quedado anquilosadas: «Los servicios centrales mantienen la misma denominación que hace 19 años».
El colectivo exigió la tramitación de la Ley de la Sanidad Pública para el ingreso en el sistema de salud de Castilla y León y una Ley de la Seguridad Alimentaria. También se entiende necesaria la actualización de la relación de puestos de trabajo y denunció de forma especial las condiciones en las que están trabajando los profesionales del sector en La Pola de Gordón «sin los medios necesarios y en unas condiciones prácticamente precarias».