Torre: «La Sama-Velilla es irrenunciable, no sólo para los intereses de Asturias»
El consejero de Industria del Principado califica de «expertos sólo en sus propios intereses» a quienes critican el trazado de alta tensión por razones medioambientales

Graciano Torre, ayer en la inauguración de las instalaciones del Grupo Alonso en Cerredo.
«El gobierno asturiano ha expresado con claridad y rotundidad que la línea Sama-Velilla es irrenunciable para Asturias, y seguramente para el propio sistema». Así lo señaló ayer en Cerredo el consejero de Industria del Principado, Graciano Torre, quien lamentó que se hayan «distorsionado las necesidades de esta línea, tratando de ligarlas exclusivamente a un requerimiento de Asturias, cuando ciertamente esta no es sino una parte de su utilidad, y seguramente no la más importante».
Durante la visita a la nueva mina del Grupo Alonso en la localidad asturiana, Torre defendió la línea de alta tensión «por múltiples razones: es una garantía para el suministro de la energía eléctrica a Asturias, no sólo para sacar la energía excedente de la comunidad, como se ha dicho. Y el excedente energético del Principado es bastante menor de lo que aporta León, por poner un ejemplo».
El responsable de Industria señaló que la polémica línea proyectada en la planificación de infraestructuras eléctricas del Gobierno «es importante para el conjunto del sistema eléctrico español, ya que permitirá evacuar buena parte de la generación del parque eólico de Galicia. Pero además permite dar fiabilidad a la evacuación de la energía producida en la zona norte de León». Según explicó Torre, las líneas de producción del Bierzo hacia el resto de la red confluyen en La Robla, junto con las otras dos líneas de alta tensión asturianas, la Lada-La Robla y la Soto-La Robla. «En el momento en el que nosotros podamos evacuar a través de la Sama-Velilla o de Penagos hacia el Sur, quedarían más descargadas las líneas ya existentes y tendrían mucha más capacidad de transportar la propia energía de Castilla y León».
Torre resumió que «existen bastantes argumentos desde el punto de vista de la racionalidad y la argumentación económica como para hacer que esta línea sea innecesaria, imprescindible y que deba ser construida».
Pero también defendió el consejero la línea desde el punto de vista medioambiental, y criticó a quienes «no les sirven ni siquiera los argumentos del Centro Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), porque sólo son expertos en sus propios intereses».